El cambio de rojo a naranja en el semáforo epidemiológico representa que Puebla y su sociedad deben de mantenerse en un cuidado especial ante la pandemia, y no significa modificaciones en los términos de la reapertura, por lo que los cines y banquetes deben permanecer cerrados, manifestó el gobernador Miguel Barbosa Huerta.
En la habitual videoconferencia de prensa, el mandatario pidió a la sociedad en general continuar con las medidas sanitarias para evitar la propagación del coronavirus, mientras que a los empresarios les solicitó respetar los protocolos correspondientes para que no haya un rebrote y por ende se tenga que revertir la reapertura económica.
En este sentido, Barbosa Huerta reportó que el pasado fin de semana no se respetó el aforo del 30 por ciento en los establecimientos, ya que fue registrada una alta afluencia de poblanas y poblanos en los supermercados y centros comerciales, lo que representa un comportamiento no responsable de la sociedad y violatorio de los decretos por parte de los dueños de las empresas.
Apuntó que, a partir del viernes 21 de agosto y en caso de que se determine que la curva de contagios de COVID-19 se puede controlar, el Gobierno del Estado podría planear una apertura más amplia.
Por último, Barbosa Huerta informó que ordenó que se realicen los operativos por parte de Protección Civil y la Oficina de Riesgos Sanitarios para aplicar clausuras a los establecimientos que no cumplan con el ordenamiento del decreto gubernamental; esto porque durante el fin de semana, la gente se multiplicó la presencia de personas en las plazas comerciales.















