El lunes 4 de agosto de 2025, por la tarde, Ernesto Vázquez Reyna, delegado de la Fiscalía General de la República (FGR) en Tamaulipas desde al menos 2019, fue asesinado en Reynosa. El atacante utilizó una granada de fragmentación contra su camioneta, seguida de múltiples disparos que representaron un ataque directo y letal.
El vehículo de Vázquez Reyna, un Cadillac (según algunos informes), se incendió tras la explosión. Fotogramas y videos difundidos en redes muestran al funcionario bajando gravemente herido y posteriormente víctima de disparos desde una camioneta blanca sin placas.
Una camioneta Ford Explorer abandonada, presuntamente usada por los agresores, fue localizada pocas horas después cerca del lugar del ataque
Vázquez Reyna se desempeñaba como delegado de la FGR en Tamaulipas desde 2019. Su función consistía en coordinar y supervisar investigaciones federales importantes, como narcotráfico, delitos contra la salud, delitos electorales y robo de combustible (huachicol).
Líneas de investigación
La FGR ha señalado que el ataque parece estar vinculado a los operativos recientes contra el robo de combustible en Tamaulipas, particularmente al decomiso de 1.8 millones de litros de huachicol, junto con tractocamiones, tanques de almacenamiento, bombas, vehículos y equipo industrial, realizado en los últimos días de julio en colaboración con Sedena y el gabinete de seguridad federal.
La dependencia describe la agresión como un acto con brutalidad inusitada, lo que refuerza la hipótesis de que fue una represalia directa del crimen organizado. Aunque no se descartan otras líneas de investigación.

Respuesta institucional
El gobernador Américo Villarreal Anaya condenó el asesinato en sus redes sociales, expresó su solidaridad con la familia de la víctima y afirmó que se activó un protocolo de coordinación inmediata entre las autoridades estatales y federales para el esclarecimiento del crimen.
En conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el Gabinete de Seguridad federal está colaborando con la FGR y la Fiscalía de Tamaulipas. Omar García Harfuch y otras autoridades también han participado directamente en las investigaciones.
El caso se enmarca en una creciente ola de violencia política en México: durante la primera mitad de 2025, se documentaron al menos 86 homicidios de funcionarios o exfuncionarios públicos, además de desapariciones, secuestros y atentados relacionados con actores políticos y gubernamentales.
El ataque evidencia la audacia del crimen organizado en Tamaulipas, con disputas por rutas de tráfico de drogas, migrantes y combustibles. La violencia política no sólo constituye una amenaza directa, sino también un síntoma de la debilidad institucional en regiones dominadas por cárteles.
El asesinato de Vázquez Reyna constituye un acto de extrema violencia y desafío a la autoridad federal, en medio de una lucha agresiva contra el crimen organizado. Su muerte pone en relieve la fragilidad del Estado en zonas violentas y exige acciones contundentes para fortalecer la protección de funcionarios y desmantelar las redes criminales que actúan con impunidad. La impunidad sería un golpe severo a la confianza ciudadana en la justicia.











