El senador Alejandro Armenta Mier, del Grupo Parlamentario Morena, hizo un llamado a la Secretaría de Salud para que realice contratos a largo, mediano y corto plazo con las pequeñas y medianas empresas textileras, para elaborar insumos médicos y de carácter hospitalarios del ramo textil con el fin de solventar el desabasto en los hospitales ante la emergencia sanitaria y reactivar la economía de miles de personas que laboran o pertenecen al sector.
Hay compras a China de esos materiales, que se pueden elaborar en Estados como Puebla, donde hay una industria textil y maquiladoras de ropa de uso médico que podrían tener esa responsabilidad.
El presidente de la Comisión de Hacienda en la Cámara Alta también solicita al Consejo de Salubridad para que lleve a cabo una revisión de los conceptos de los productos y servicios básicos, y se incorpore a la Industria textilera como una actividad esencial cuando se dediquen a la fabricación de insumos médicos y de carácter hospitalarios.
El legislador expone que por un lado las industrias textileras están sin actividad y por otro no han llegado insumos suficientes a los centros de atención hospitalaria, lo cual ha generado manifestaciones de los trabajadores de la salud y en algunos casos se ha llegado al amparo para no laborar, mismo que ha sido otorgado.
En este sentido, detalla que las industrias que están haciendo elásticos para los cubrebocas realmente necesitaban trabajar; otras están haciendo el puño para las batas médicas, que son esenciales para la contingencia, y otras del ámbito del vestido y la confección se encuentran fabricando cubrebocas.
En este momento se tiene la oportunidad de poder solventar los productos para laboratorios, hospitales e industria farmacéutica, tanto en México como en Estados Unidos y Canadá, pero la parte más importante que se está haciendo es fabricar overoles, batas y gorras de protección que cubren el tema del coronavirus, señala Armenta Mier.
El senador por el estado de Puebla subraya que el sector Textil exporta seis mil 600 millones de dólares anuales, del cual el 80 por ciento se envía a Estados Unidos, y en el mercado interno tiene un valor aproximado de 30 mil millones de dólares, aporta el 10 por ciento del producto interno bruto (PIB) manufacturero y genera un millón 300 mil empleos, de los cuales 80 por ciento son ocupados por mujeres.
Ante la pandemia, las cadenas comerciales han decidido cancelar pedidos de ropa y la recepción de productos resurtibles y pedidos programados, lo cual ha impactado negativamente en el proceso productivo.









