El Congreso del Estado y la Auditoría Superior, presentaron su proyecto de gasto para el 2022, donde los diputados proponen un gasto de 216 millones de pesos y la ASE 226 millones para hacer frente a la revisión de las cuentas de los sujetos obligados, los proyectos serán analizados, turnados en su momento a la Secretaría de Finanzas y volverá a regresar para su ajuste o aprobación.
El presidente de la Junta de Gobierno, Sergio Salomón Céspedes, aseguró que los diputados de la LXI legislatura serán austeros, no tendrán un incremento en las dietas, ya que seguirán igual a las que se tenían en la pasada administración.
Los nuevos diputados no tendrán vehículos oficiales, cada quién se moverá en sus unidades particulares, no habrá pago tampoco de telefonía celular y tampoco se aprobarán gastos de secretarios o ayudantes; en caso de tenerlos, serán a su cuenta personal.
Por la política de austeridad, tampoco se prevé que en el Congreso vayan a continuar obras de rehabilitación o de remodelación de oficinas, como se hizo el año pasado, debido a que para ese tipo de gastos, no habrá presupuesto y los equipos de cómputo se mantendrán solamente con mantenimiento.
Por su parte, la Auditoría Superior, aunque es parte del Congreso, opera de manera independiente respeto a su gasto, por lo que se ha hecho la propuesto de gasto para el año próximo de 226 millones de pesos. El gasto principal que realiza además de la nómina del personal, se realiza el pagó de auditorías que realizan despachos externos, que se convierten en auxiliares de este órgano, que debe atender y revisar las cuentas públicas de los 217 ayuntamientos, así como de los tres Poderes y de los organismos descentralizados.
















