De origen incierto muchas historias se han construido alrededor de la frase “lo que el viento a Juárez” sin embargo, en el imaginario colectivo mexicano remite a una expresión que denota firmeza, carácter y templanza; pero todas estas historias se construyen alrededor de un personaje histórico que tal vez sea el que más se ha estudiado y que es figura central en la historia del país, que vive el proceso que llevó la ruta de la construcción del Estado Nacional Mexicano, Benito Pablo Juárez García es su nombre completo nacido hace 220 años un 21 de marzo de 1806.
En nuestra etapa de niñez y adolescencia estas fechas se conmemoraban en los días exactos, sin embargo, cuando se aprueba una reforma a la Ley Federal de Trabajo en 2006, en época del entonces presidente Vicente Fox, los días festivos oficiales se dejaron de conmemorar en sus fechas exactas, trasladándose a los días lunes para hacer fines de semana largos y “motivar el turismo, la economía y el tiempo de descanso” como se sostuvo entonces; esto motivó también que muchas fechas históricas pasaran a segundo término e incluso hasta desapercibidas con el consecuente olvido de la importancia de los acontecimientos y de sus personajes.
No fue así con Benito Juárez García, si bien aun cuando la historia oficial hasta nuestros días ha impuesto desde quien la ha escrito relatos y ensalzado a personajes a veces negando o encubriendo narrativas que muchos estudiosos refieren como “la visión de los vencidos”; también es de reconocer la valía de los hombres y mujeres que han ido rescatándolos y colocándolos en toda su dimensión, lo que nos ha permitido conocer y entender con mayor claridad los acontecimientos aprendidos.
Es el caso de Don Benito Juárez García, una figura emblemática de trascendencia mundial, cuyas aportaciones son fundamentales, pero también una figura alrededor de la cual se ha construido muchos mitos para alabarlo o para denostarlo.
De ahí la importancia de reflexionar sobre momentos claves en su período que logra lo que se conoce como la segunda Independencia, triunfando sobre la monarquía al acabar con las estructuras coloniales que habían subsistido y que intentaban la reconquista; que establece un Gobierno Republicano y con ello triunfa el Federalismo y establece un Gobierno Civil.
Que se fue convirtiendo en un símbolo internacional y nacional que incluso capitalizó y usó políticamente el propio General Porfirio Díaz, que lo ensalzó y hasta construyó un monumento memorable que le rinde homenaje en la ciudad de México el Hemiciclo a Juárez, justo así, como ha sido usada su imagen hasta nuestros días.
Muchos mitos a su alrededor: que si traicionó sus orígenes de raza, pero los expertos nos recuerdan que él estableció la pena de muerte para los traficantes de indios mayas a Cuba (1861). Que cuando fue gobernador abre escuelas convencido de que sólo la Educación sacaría de la marginación a los pueblos indígenas.
Combatió la utilización de la iglesia para hacer política, por eso era anticlerical. Combatió que el país estuviera manejado por la Iglesia y también por la Milicia que tenía fuero e independencia y sostenía que el Estado debía tener soberanía y que la iglesia tenía que acatar las leyes del Estado mexicano, buscando la igualdad jurídica de los mexicanos. Logró la independencia del Estado con la separación de la Iglesia y el Estado, la reglamentación del matrimonio y los registros civiles, así como el traspaso de los bienes eclesiásticos a la nación, estableciendo un orden constitucional separado de lo que hasta entonces todas las Constituciones lo marcaban como un Estado confesional.
Señalaba que un país no debe vivir al margen de la ley. Que México debía ser un país de Instituciones, que se respetara la Constitución y las leyes. Temía que los militares se apoderaran del poder. Pero también un Benito Juárez que, desde el gobierno de la República, inició una política de reconciliación con los que habían colaborado con la Intervención Francesa mediante una ley de amnistía: quienes habían perdido sus derechos ciudadanos pudieran recuperarlos y participar en la reconstrucción nacional.
Modelo de pensamiento liberal y Republicano, emigra de su pueblo hacia Oaxaca para hacer trabajos domésticos, estudia en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca graduándose de Abogado, fue Regidor, Diputado Local, Magistrado, Gobernador, Secretario de Gobierno, Ministro de Gobernación, Ministro de Justicia, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) asumiendo por ministerio de ley la Presidencia de la República Mexicana, cargo que ocupó durante catorce años y seis meses ininterrumpidos; su lucha culminó con el establecimiento de la Constitución de 1857 y las Leyes de Reforma para la construcción del Estado, la defensa de la nación, la consolidación de la vida republicana y la instauración de un sistema legal que abarcara a toda la sociedad.
Que decía “No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas… disponiéndose a vivir, en la honrada medianía…” que recibió críticas severas por su permanencia en la presidencia como las de Ireneo Paz “¿Por qué si acaso fuiste tan patriota / estás comprando votos de a peseta? / ¿Para qué admites esa inmunda treta / de dar dinero al que en tu nombre vota? …”
La vida y obra de Benito Juárez no ha caído por fortuna en el olvido, la historiografía que ahora tenemos a la vista ya no habla ciegamente del culto al pasado por el pasado mismo o para justificar un presente efímero o fugaz, sino que abona a un conocimiento más amplio ahora se indaga, se escribe y publica para no perder la memoria y por eso se agradece al gran número de historiadores/as, politólogos y mujeres y hombres de las letras que nos explican, que nos lo recuerdan, que nos ayudan a cuestionar el presente.
Con Juárez se consolidó el Estado Nacional entendido como el Estado Liberal de Derecho, contrario al Clericalismo y también al Militarismo.
Juárez resistió diversos levantamientos políticos y rebeliones militares en su contra hasta el 18 de julio de 1872 en que muere repentinamente en Palacio Nacional estando en funciones de presidente, tal vez por todo esto alrededor de su vida, se ha construido la frase “lo que el viento a Juárez.”
Referencias:
Juárez. El hombre y el símbolo, (2023) Galeana Patricia, Editorial Crítica.
Juárez: visiones desde el presente (2008) Jorge F. Hernández Silvestre Villegas Revueltas Ignacio Padilla, Adriana Gutiérrez Hernández, José Antonio González de León. México Fundación para las Letras Mexicanas y la UNAM.
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