En México, miles de mujeres han vivido la misma escena: pasar ocho horas de pie en una caja registradora, en una farmacia, en una tienda de ropa o en un mostrador, escuchando a un supervisor repetir que “sentarse da mala imagen”. Esa frase, que durante décadas justificó la incomodidad y hasta la enfermedad, hoy comienza a quedar atrás.
El 19 de diciembre de 2024 se publicó en el Diario Oficial de la Federación una reforma a la Ley Federal del Trabajo, conocida popularmente como “Ley Silla”, que entró en vigor el 17 de junio de 2025. Con ella se busca garantizar que ninguna persona trabajadora sea obligada a permanecer de pie toda su jornada, y que los centros laborales estén obligados a proporcionar sillas con respaldo suficientes para que las y los empleados puedan desempeñar sus funciones o tomar descansos breves.
¿Quién promovió esta ley?

La propuesta nació en el Congreso como una iniciativa de la Diputada Susana Prieto Terrazas, del grupo parlamentario de Morena, quien desde hace años ha defendido los derechos de trabajadores y trabajadoras en la industria maquiladora. La acompañaron legisladoras de distintos partidos que coincidieron en algo fundamental: prohibir sentarse por “mala imagen” no es disciplina, sino una práctica discriminatoria y dañina para la salud.
El impulso femenino fue clave. Muchas diputadas subrayaron que, aunque el tema concierne a todos, somos las mujeres quienes ocupamos en mayor proporción empleos en atención al cliente, ventas y servicios, y quienes más hemos sufrido las consecuencias físicas de pasar jornadas completas de pie.
Lo que debes saber de la Ley Silla

1. Obligación patronal: toda empresa debe contar con asientos con respaldo en número suficiente para los trabajadores que lo requieran.
2. Prohibición expresa: queda prohibido impedir a una persona trabajadora que se siente cuando su actividad lo permita.
3. Inclusión en reglamentos: las compañías tienen que integrar estas disposiciones en su reglamento interno de trabajo.
4. Plazo de adaptación: desde junio de 2025, las empresas tienen 180 días naturales para cumplir, es decir, hasta diciembre del mismo año.
5. Sanciones: quienes incumplan podrían enfrentar multas que van de 250 a 2,500 veces la UMA (más de 25 mil hasta 250 mil pesos), y en caso de reincidencia incluso la suspensión de actividades.
¿Por qué importa tanto?
Estudios médicos han demostrado que pasar demasiadas horas de pie puede provocar várices, problemas circulatorios, dolores lumbares y fatiga crónica. En cambio, permitir descansos intermitentes mejora la salud, reduce accidentes y favorece la productividad.

En palabras sencillas: esta ley no es un lujo, es un acto de dignidad laboral. Reconoce que tu cuerpo no es un adorno y que tu trabajo no debe hacerse a costa de tu bienestar.
Un cambio cultural
La Ley Silla también derriba un mito cultural: que sentarse equivale a flojera. Al contrario, muestra que el respeto al cuerpo y la salud es tan importante como la eficiencia. Para muchas trabajadoras de supermercados, call centers, tiendas departamentales, hoteles y restaurantes, la llegada de esta ley significa un respiro —literalmente— y un recordatorio de que sus derechos importan.
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