La virgen del Carmen y el significado del escapulario

La virgen del Carmen y el significado del escapulario

Hoy es la fiesta de Nuestra Señora del Carmen.

Este 16 de julio es la fiesta de Nuestra Señora del Carmen y es una de las más antiguas en Puebla y de las más tradicionales, donde se cierran las calles y se realizan bailes populares en este lugar la iglesia se ubica en la 16 de septiembre y la 17 oriente, el convento y el templo son del siglo XVI, en el año de 1586 los frailes de la orden del Carmen llegaron a la ciudad de Puebla y el obispo don Diego Romano les facilitó la ermita de los Remedios.

El templo cuenta con una planta cruciforme con una nave cubierta por una bóveda de cañón con lunetos, la cúpula de tambor y testero plano. A un lado se encuentra el convento y del otro tres capillas las cuales están dedicadas a la Santa Cruz, la del Sagrario o Santa Teresa y la Nuestra Señora del Carmen. Estas fueron construidas alrededor del año 1630 por Antonio Cervantes y Carvajal. Al fondo del atrio se forman los arcos de la Portería, con adornos de relieve decorados con azulejos.

Los poblanos acuden a esta celebración debido a que muchos son devotos de esta advocación de la virgen, por lo regular en el jardín del Carmen se venden los tradicionales antojitos, además de los juegos mecánicos que no pueden faltar para la diversión de los niños. Pero desafortunadamente este año debido a la contingencia sanitaria los fieles no pueden acudir a esta tradicional fiesta y en esta ocasión las celebraciones se realizaran mediante las redes sociales, lo puedes encontrar en el facebook como Centro de espiritualidad El Carmen Puebla.

Hay que destacar que muchos acuden a imponerse el escapulario sobretodo en esta fecha y también a pasar por debajo del manto de la virgen que los 16 de julio es colocada fuera de urna para poder extender el manto y los fieles puedan pasar y pedir algún favor especial.

Pero ¿cómo se originó el escapulario? Es una palabra que proviene del latín scapulae que significa hombros. Originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su trabajo, al paso de los años se dio el sentido de ser la cruz de cada día que, como discípulos de Jesús llevamos sobre los hombros. Para los carmelitas particularmente, pasó a expresar la dedicación especial a la Virgen Santísima y el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los demás.

En el año de 1246 nombran a San Simón Stock general de la Orden Carmelita, este comprendió que, sin una intervención de la virgen, a la orden le quedaba poco tiempo; Simón recurrió a María poniendo la orden bajo su amparo ya que ellos le pertenecían, en su oración la llamó la flor del Carmelo y la Estrella del Mar y le suplicó la protección para toda la comunidad.

Como respuesta a esta petición el 16 de julio de 1251 se aparece la Virgen a San Simón Stock y le da el escapulario para la orden con esta promesa: “Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”. Este consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. Se usa bajo la ropa.

A pesar de que el escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos con el tiempo fueron sintiendo el llamado de vivir una vida más comprometida con la espiritualidad carmelita y así se inició la cofradía del escapulario, donde se agregan muchos laicos por medio de la devoción a la Virgen y al uso del escapulario. La Iglesia ha extendido este a los laicos.

La historia nos cuenta que la Virgen se le apareció al Papa Juan XXII en el siglo XIV y le prometió para quienes cumplieran los requisitos de esta devoción que “como Madre de Misericordia con mis ruegos, oraciones, méritos y protección especial, les ayudaré para que, libres cuanto antes de sus penas,…sean trasladadas sus almas a la bienaventuranza”.

Muchos Papas, santos y teólogos católicos han explicado que, según esta promesa, quien tenga la devoción al escapulario y lo use, recibirá de la Virgen María a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de gracia o la gracia de la contrición o arrepentimiento; por parte del devoto, el escapulario es una señal de su compromiso a vivir la vida cristiana siguiendo el ejemplo de la Virgen María.

Para la imposición de escapulario se debe hacer preferentemente en comunidad, se necesita que en la celebración quede bien expresado el sentido espiritual de las gracias unidas al escapulario de la Virgen del Carmen y los compromisos asumidos con este signo de devoción a la virgen. El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote e impuesto por él mientras dice una oración: “Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna”.

Una vez bendecido el primer escapulario, el devoto no necesita pedir la bendición para los escapularios posteriores. Los escapularios gastados, si han sido bendecidos no se deben echar a la basura, se pueden quemar o enterrar como signo de respeto. Cabe destacar que el escapulario no salva por si solo como si fuera algo mágico o de buena suerte, ni es una excusa para evadir las exigencias de la vida cristiana.

El privilegio Sabatino, este es una promesa de la Virgen que consiste en la liberación del purgatorio el primer sábado día que la iglesia ha dedicado a la Virgen después de la muerte por medio de una intercesión especial de la Virgen. Esto se originó en la bula o edicto que fue proclamado por el Papa Juan XXII el 3 de marzo de 1322.

Las condiciones para que se aplique este privilegio son usar el escapulario con fidelidad, observar castidad de acuerdo al estado de vida y el rezo del oficio de la Virgen oraciones y lecturas en honor a la Virgen o rezar diariamente 5 décadas del rosario o 5 decenarios para completar un rosario. El Papa Pablo V confirmó en una proclamación oficial que se podía enseñar acerca del privilegio sabatino a todos los creyentes.

Finalmente, es evidente que la Virgen María quiere revelar de manera especial el escapulario, pues Lucía la vidente de Fátima, hoy hermana María del Inmaculado Corazón, dice que en la última aparición de la Virgen de Fátima, en octubre de 1917, el día del milagro del sol, la Virgen estaba vestida con el hábito carmelita y con el escapulario en la mano y recordó que sus verdaderos hijos lo llevaran con reverencia. También pidió que los que se consagraran a ella lo usaran como signo de dicha consagración. Este día aprendimos un poco más sobre la Virgen María y el escapulario carmelita.

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