La Iglesia de Puebla elevó una oración por la paz de México durante la celebración eucarística realizada este mediodía en la Basílica de Guadalupe, donde el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa llamó a la sociedad a escuchar el clamor de los sectores más vulnerables ante el contexto de violencia e inequidad social que enfrenta el país.
Durante la homilía, el prelado subrayó que, en tiempos complejos, la Iglesia no puede permanecer indiferente frente al sufrimiento de las comunidades más necesitadas, por lo que exhortó a fortalecer la solidaridad social y el compromiso comunitario. En este sentido, pidió a los fieles unir esfuerzos para atender “el grito de los pobres”, recordando que la construcción de la paz es responsabilidad de toda la sociedad.
La celebración también tuvo un carácter especial al encomendar a la Virgen de Guadalupe a los sacerdotes recientemente ordenados, así como al Plan Diocesano, las seis zonas pastorales de la arquidiócesis y las nuevas parroquias que se integran al trabajo evangelizador de la arquidiócesis.
Asimismo, el arzobispo agradeció por sus 17 años al frente de la arquidiócesis poblana —periodo que está próximo a concluir— y por sus cinco décadas de vida sacerdotal, destacando la importancia del servicio pastoral y la cercanía con las comunidades.
El canónigo Pedro Tapia dio la bienvenida a los miles de peregrinos provenientes de diversos municipios de Puebla, cuya participación —estimada en decenas de miles de fieles durante la jornada— reflejó la profunda tradición guadalupana de la entidad. Al finalizar la ceremonia, se impartió la bendición a los asistentes y se pidió por su regreso seguro a sus lugares de origen.












