spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

Jimena Cornejo: ¿y si dejas de exigirte ser perfecta?

Jimena Cornejo comparte con Revista ÚNICA su trayectoria artística, desde sus primeros acercamientos al teatro hasta los escenarios internacionales, así como los retos, aprendizajes e inseguridades que ha superado como actriz y maestra.

A los diez años, Jimena Cornejo entró a un curso de verano donde tuvo clases con Patricio Castillo y Héctor Bonilla.

Hoy, después de años de escenarios, personajes y aprendizajes, todavía recuerda aquellas enseñanzas cada vez que se presenta ante un público. En esa niña comenzó una vocación que también la llevaría a acompañar a otros como maestra.

Conversar con ella para Revista Única fue conocer a una mujer que ha aprendido a confiar en su voz, a defender sus decisiones y a tratarse con más cariño.

Jimena habla de sus inseguridades con franqueza, reconoce el apoyo que ha recibido y comparte algo que sigue trabajando: darse permiso de equivocarse.

En 2009, cuando contemplaba estudiar filosofía, su papá encontró en el periódico una convocatoria para un musical y la animó a presentarse. Ella tenía dudas.

Llevaba tiempo preparándose, pero dar el paso hacia una producción profesional implicaba enfrentarse a sus propios temores.

Fue a la audición y consiguió el personaje del Espectro. Aquel proyecto la llevó al Teatro de la Ciudad y después a escenarios internacionales, cumpliendo varios de los sueños que había imaginado desde pequeña.

Cuando le pregunté qué agradecía de aquella decisión, recordó la confianza de su padre y el valor de intentarlo.

“Todas las cosas que las he hecho con miedo me han hecho más valiente”.

También tiene claro qué le habría gustado comprender desde entonces: no tomarse todo de manera personal, saber por qué hace las cosas y aceptar que no necesita ser perfecta.

En su trayectoria ha encontrado personas que reconocieron su talento y la impulsaron. También relata situaciones en las que sintió presión para aceptar condiciones con las que no estaba de acuerdo, bajo la amenaza de perder futuras oportunidades.

Aprender a decir que no ha sido parte de su crecimiento.

“Tal vez me puedo tardar más en lograr ciertas cosas”, reconoce.

Sin embargo, mirar atrás y saber que ha defendido sus valores le da tranquilidad. Para Jimena, la ilusión de pertenecer a un proyecto no tendría que llevar a una persona a permitir que otros se aprovechen de sus sueños.

Esa convicción también requiere trabajo personal. Cuando le pregunté cómo recupera la confianza para tomar decisiones, respondió sin rodeos: “Mucha terapia”.

Habla de la importancia de conocerse, pedir ayuda y encontrar actividades donde pueda descansar de la exigencia profesional. En su caso, ese espacio apareció en el squash. Ahí puede divertirse, fallar y moverse sin sentir que debe demostrar su talento. Aprender a disfrutar algo sin hacerlo perfecto también ha sido un descubrimiento.

JIMENA CORNEJO

“Cuidado cómo te hablas”

Los personajes que ha interpretado le han dejado aprendizajes que continúan fuera del escenario. Frenchy, de Vaselina, la ayudó a aceptar su voz, una característica por la que había recibido tanto comentarios hirientes como reconocimiento.

Lupita, de Mentiras, le enseñó sobre seguridad y límites. Dulce la acercó a una tarea más íntima: respetar sus propias decisiones.

Durante ese proceso, una compañera le hizo notar la frecuencia con la que se dirigía palabras despectivas a sí misma. “Cuidado cómo te hablas”, le dijo. Jimena recuerda aquella observación como una oportunidad para revisar la culpa y la dureza con las que se trataba.

Hoy sigue aprendiendo a escuchar sus necesidades, a reconocer cuando su cuerpo necesita detenerse y a no ponerse siempre al final.

“Eres persona, eres vulnerable y eso está bien”.

Cuando hablamos de las mujeres que han marcado su camino, Jimena se muestra especialmente sensible y deja ver el sentimiento a flor de piel.

En sus palabras aparecen maestras, compañeras y amigas que han sido importantes en su carrera.

Recuerda a Laura Cortés por sus enseñanzas y por recomendarla para trabajar en teatro clásico; a Daniela Luján, por su ejemplo profesional y su manera de mantener los pies en la tierra; y a Lupe Vázquez, por reconocer una capacidad para la comedia que ella todavía no había descubierto.

También habla de su amiga Valeria Jiménez y de la iniciativa de crear proyectos propios. Esas relaciones le han enseñado que acompañarse implica compartir oportunidades, dar consejos y recordarle a otra mujer lo que puede lograr.

Al evocarlas, Jimena confirma que es una mujer muy sensible, capaz de reconocer con profunda emoción a quienes han dejado huella en su recorrido.

Como docente, Jimena busca transmitir parte de esa confianza a quienes comienzan.

Al pedirle un consejo para las lectoras de Revista Única que tienen un sueño pendiente, su respuesta fue directa: “Que lo hagan con miedo”.

Lo dice desde su experiencia de presentarse a una audición, defender un límite y tomar decisiones aun sintiendo inseguridad. También desde la conciencia de que poder expresarse y elegir es una oportunidad que valora profundamente.

JIMENA CORNEJO

Jimena continúa contando historias en Mentiras y a través de Yuri, su personaje de TV en ¿Tú crees?. Al hablar de su trabajo, vuelve a la conexión con el público: recibir un mensaje de alguien a quien una interpretación ayudó le recuerda por qué eligió esta profesión.

Su invitación para nuestras lectoras es darse esa primera oportunidad. Confiar en lo que quieren, cuidar la manera en que se hablan y permitir que el miedo las acompañe mientras se atreven.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Renata Raya: la mexicana que transforma el e-commerce y la IA en Latinoamérica

Badir llega a Puebla con su tour «Corazón desnudo»

ÚLTIMOS ARTÍCULOS