Hoy quiero sumarme a las interminables muestras de cariño, dolor y solidaridad que miles de personas han tenido para Javier López Díaz y su familia, un comunicador que trascendió a otro plano, y sin duda eso duele, porque físicamente ya no estará con nosotros. Ahora, prevalece su recuerdo, su legado, en todos aquellos que tuvieron escuela de periodismo con él, en su importante programa Buenos Días que lideró durante 33 años.
Amigas y amigos como: Alejandra Delgadillo Morán, Berenice Sánchez Nava, Luis Gabriel Velázquez, Alejandro Hernández Limón, el entrañable Rafael Téllez, Silvestre Aguilar (compañero en el Heraldo de México en Puebla) y Hugo Sánchez Izquierdo, quien también se nos adelantó, han formado y forman parte de su equipo.
Un equipo al que entrenó con disciplina, entusiasmo y sobre todo gran pasión, ese ingrediente que los ha llevado a penetrar en el imaginario colectivo, elementos como: el amor, el tiempo, la juventud y el compromiso social fueron manejados magistralmente por Javier, haciendo posible su éxito y el de todos, un hombre visionario que sabía llegarle a la gente que lo escuchaba.
No es casual que el taxista, el ama de casa, el vendedor de tamales, el político, el maestro, el estudiante, el empresario, todos, cabían en la propuesta de López Díaz, quien logró mantenerse por décadas como el número uno del rating radiofónico en Puebla.
En este contexto la relación que tuvo con el Programa de las 5 Mujeres y por supuesto con Silvia de Julián, fue de cordialidad y respeto, siempre coincidiendo en fiestas de fin de año, aniversarios y acontecimientos importantes de la empresa Cinco Radio.
El cariño, la confianza, el respaldo y la amistad de la familia Cañedo Castillo, a través de la señora Coral Castillo de Cañedo y Jaime Cañedo, Presidenta y Vicepresidente de Cinco Radio, ha sido la fórmula para crear un programa con inigualable penetración social, porque en un Proyecto también son importantes los aspectos humanos, cuando uno se siente bien y está cómodo y comprometido, no sólo por la remuneración económica, sin duda se refleja en lo que haces, este fue el caso.
Más allá, de filias y fobias –que siempre las habrá- honor a quien honor merece, porque en el periodismo el lugar se gana con trabajo y disciplina, y Javier la tuvo de más, en el lugar de los hechos y la noticia, actividad que nunca descansa, vertiginosa, demandante, Buenos Días, puso el ejemplo.
Hoy por hoy recuerdo la frase de doña Coral Castillo que en innumerables entrevistas ha pronunciado: “el micrófono es muy celoso”, y es verdad, el periodismo a través de la radio, es una profesión que enamora, que confronta, que habla, que cuestiona, que nos hace conocer el mundo, y como toda pasión, nos hace vivirla con todo lo que representa nuestra humanidad; por ello, honor a quien honor merece, ¡hasta siempre Javier López Días, el rey del rating¡
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