spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

Gracias, Gracias y Mil Gracias Padre Eterno

A ti que te has sentido bendecido y no sabes cómo agradecer, espero humildemente que este texto te inspire.

Gracias, gracias y mil gracias Dios padre, desde el fondo de mi corazón, te escribo este humilde texto pensando en que mi vida ha sido un camino hermoso, en el que ha habido aprendizaje -no lo llamo sufrimiento- pero también muchas alegrías y sobre todo me has dado la oportunidad de cambiar aquellas cosas con las que no me sentía satisfecha.


Nuevamente gracias por permitirme estar, permanecer y tener la oportunidad de analizarme a mí misma, hacer ese alto en el camino que me ha servido para saber cuáles son las situaciones que quiero cambiar o mejorar en mi vida.


A lo largo de esta hermosa existencia, he conocido gente maravillosa que me ha dado la oportunidad de ser mejor persona, ellos han sido ángeles en mi camino y otros han sido maestros de quienes he aprendido para moldear mi carácter y mis dones.


Si claro, dones: porque poco a poco he descubierto que cuento con muchos de ellos y que debo utilizarlos para ayudar a otras personas. Al igual que tú, quien me está escuchando en este momento.


Recientemente descubrí que soy muy buena para conectar y entrelazar personas que necesitan unas de otras, pongo un ejemplo: alguien tiene una necesidad X, entonces casualmente yo conozco a quien le puede ayudar y lo hago. Pero además, no crean que me pasa sólo con la familia o amigos, sino con personas que a veces no conozco y por determinada circunstancia hago plática y termino dándoles un número de teléfono, alguna dirección o referencia en donde les pueden apoyar.


En este sentido, es algo así como la película de cadena de favores protagonizada por un niño que experimenta haciendo tres favores y esos tres a su vez tienen que llevar a cabo otros tres, sí un niño quien para mí representa la integridad, alguien que lo hace con las mejores intenciones porque no espera nada a cambio, recordemos que los niños son más auténticos y de corazón limpio.


Este film inspirador es sin duda una de las formas más simples para reconectarnos con nuestro humanismo, y es que analizando a fondo, esta pandemia que ya hemos padecido por casi dos años, nos vuelve un poco más huraños y apuesta aún más por el individualismo, es algo así como: “tengo que estar sólo y asilarme para quedar a salvo y no contagiarme”. Nos da el mensaje: se más insensible e indiferente. Pero esto no tiene por qué ser así.


Para mí, la reflexión sería volvamos a ser a niños en el regazo de su madre, en donde podemos confiar, al tiempo de tener el corazón de niño, siendo más sensibles a las necesidades de los demás, renovando nuestro espíritu con un corazón limpio, intentémoslo mientras hayamos la sabiduría en cada una de nuestras pequeñas acciones, así como los Reyes Magos quienes eran hombres sabios o pertenecían a una casta sacerdotal que ofrecieron: incienso, oro y mirra para agradecer y agradar el nacimiento de Jesús; si en la actualidad imitamos el aspecto de otorgar regalos, también hagámoslo en cuanto al don de discernir y ser más sabios, es únicamente enfocar nuestro interés en ello. Hasta aquí mi comentario.


Comentarios: marumora222@gmail.com
Twitter: @marumora7

María Eugenia Mora
Licenciada en Periodismo y Comunicación Colectiva por la Universidad Autónoma de México, María Eugenia Mora ha destacado por su trayectoria en medios como El Heraldo de México, La Voz de Puebla y El Sol de Puebla. De 1991 a 1995, fue reportera en las giras de los gobernadores Manuel Bartlett Díaz y Melquiades Morales Flores. Desde 2007, forma parte del Consejo Editorial de la revista ÚNICA y conduce el programa Cinco Mujeres en la XEHR. Además, es coautora del libro Crónicas de Puebla, 50 años, reflejando su compromiso con la narrativa histórica y cultural del estado.

ÚLTIMOS ARTÍCULOS