EU sancionó a integrantes y empresas vinculadas con ‘La Mayiza’, bloqueando bienes y operaciones de la red ligada al Cártel de Sinaloa.
El Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), informó el 29 de septiembre de 2026 la designación de 46 objetivos, entre ellos 21 personas y 25 empresas o entidades vinculadas con la estructura criminal.
La medida incluye al presunto líder Ismael Zambada Sicairos, conocido como “Mayito Flaco”, así como integrantes de su círculo cercano, operadores financieros, líderes de células y personas señaladas por las autoridades estadounidenses como funcionarios mexicanos corruptos que habrían facilitado las operaciones del grupo.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, las nuevas medidas buscan afectar las redes financieras y operativas que permiten al grupo mantener actividades relacionadas con el tráfico de drogas y el control territorial, particularmente en Baja California y en zonas cercanas a la frontera entre México y Estados Unidos.
Como parte de las sanciones, todos los bienes y participaciones en bienes de las personas y entidades designadas que se encuentren en Estados Unidos, o bajo posesión o control de personas estadounidenses, quedan bloqueados y deben ser reportados a OFAC.
Las restricciones también alcanzan a empresas que sean propiedad, directa o indirectamente, en al menos 50 por ciento de una o más personas sancionadas.
El Tesoro estadounidense señaló además a integrantes de la estructura que, según sus investigaciones, estarían involucrados en actividades de protección, violencia, transporte de drogas y lavado de dinero.
Entre los objetivos aparecen operadores vinculados con Tijuana y personas relacionadas con la red de Ismael Zambada Sicairos.
La acción financiera se suma a otras medidas implementadas por el gobierno estadounidense contra organizaciones criminales mexicanas.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, desde 2025 la OFAC ha realizado más de 30 acciones dirigidas contra más de 400 personas y entidades relacionadas con estructuras delictivas.
Además de las sanciones financieras, autoridades estadounidenses mantienen programas de recompensas por información que permita localizar y detener a determinados líderes criminales.
En el caso de algunos integrantes señalados en la investigación, el Departamento del Tesoro recordó recompensas de hasta 5 millones de dólares anunciadas previamente por los programas del Departamento de Justicia y el Departamento de Estado.
Las sanciones implican restricciones para realizar operaciones con los individuos y entidades designados dentro de la jurisdicción estadounidense.
Las personas o instituciones que incumplan las disposiciones pueden enfrentar sanciones civiles o penales, de acuerdo con las normas de OFAC.















