Víctor Sánchez Espinosa, arzobispo de Puebla, llamó a los fieles católicos a mantener la esperanza ante las adversidades actuales que impiden la reunión de las personas para evitar contagios de coronavirus.
Al encabezar la ceremonia de la Vigilia Pascual y el encendido del fuego nuevo en la Catedral de Puebla, edificio que permaneció cerrado a los fieles católico ante la contingencia sanitaria que se presenta en el país, Sánchez Espinosa resaltó la importancia de concretar una renovación interna que se traduzca en brindar apoyo a las personas más necesitadas.
Sánchez Espinosa encabezó la noche del sábado la ceremonia de la Vigilia Pascual, una celebración litúrgica que conmemora la Resurrección de Jesús y pertenece al inicio Domingo de Pascua, en el marco del culto a Nuestra Señora de la Soledad.
Vestido de blanco con vivos en dorado, señal de alegría por la resurrección de Jesucristo debido a la solemnidad de la celebración y acompañado por dos de sus sacerdotes, Sánchez Espinosa resaltó la importancia del comienzo del nuevo año litúrgico.
“Los saludo con mucho cariño a quienes desde casita está participando en esta Vigilia Pascual. Tengan lista el agua y el cirio pascual para que se les bendiga. En esta noche santa en que nuestro señor Jesucristo pasó de la muerte a la vida, la iglesia invita a todos sus hijos diseminados por el mundo para que se reúnan a velar en oración. Conmemoremos juntos la pascua del Señor”, apuntó.
La vigilia comenzó con el templo completamente a oscuras, luego se encendió y se bendijo un fuego en la catedral. Del fuego nuevo, el líder de la grey católica en Puebla encendió el Cirio Pascual, una vela de gran tamaño que simboliza a Cristo Resucitado.
“Dios nuestro que por medio de tu hijo nos has comunicado el fuego de tu vida divina, bendice este fuego nuevo y permite que estas fiestas pascuales enciendan en nosotros el deseo para que podamos llegar con un espíritu renovado. Cristo, ayer y hoy, principio y fin, Alpha y omega, suyo es el tiempo y la eternidad por los siglos de los siglos”, explicó.
Tras encender el cirio pascual, el arzobispo de Puebla se dirigió al atrio y se detuvo en tres oportunidades para cantar: «Luz de Cristo». Al llegar al Altar Mayor, se encendieron algunas luces de la catedral de Puebla.











