lunes, abril 15, 2024
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El poder femenino en el periodismo poblano

El periodismo no es sólo contar historias. Es, ante todo, una lucha por la representación, la voz y, ¿por qué no’, el poder.

En esta batalla constante, las mujeres periodistas de Puebla han tenido que enfrentar obstáculos que van más allá de los inherentes a la profesión. Han combatido contra estructuras patriarcales, misoginia arraigada y discriminación flagrante, todo mientras intentaban arrojar luz sobre las verdades que muchos preferirían mantener en la oscuridad.

Fundada por la visión y liderazgo de 30 valientes mujeres, encabezadas por Blanca Lilia Ibarra Cadena, el 9 de septiembre de 1996 nació la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras de Puebla (AMPEP). Desde sus filas, se formaron en la primera línea del periodismo para informar y, al mismo tiempo, batallar contra el machismo entrelazado en la profesión.

Puebla ha sido testigo de la dedicación y profesionalismo de mujeres como Irma Sánchez, locutora en Tribuna, y Pilar Bravo, pionera desde la década de los 70. También destacan Paty Estrada en Oro Noticias, Caro Fernández, Martha Berra, Viridiana Lozano, Lety Torres, Sandra Ortiz, Silvia de Julian y la inolvidable Mariloli Pellón en Televisa; Elvia Cruz, quien sólo después de Mari Loli, que fue la primera mujer gerente en un canal de televisión, ella fue directora de noticias en Canal 13 y la más joven en dirigir una televisora. Sin olvidar a Meme Yamel, Alejandra Machia, Sandra Izcoa y muchas otras. Estas mujeres, con su tenacidad, han enfrentado desafíos tanto dentro como fuera de sus redacciones.

Al hablar de pionerismo y valentía, es inevitable mencionar a Magaly Herrera. Detrás de una de las primeras mujeres que lideró un periódico en Puebla, se encontraba una mujer que enfrentaba sus propias inseguridades, pero nunca dudó en dirigir un medio en una industria dominada por hombres. Magaly no sólo enfrentó los desafíos de la profesión, sino que equilibró su vida personal y profesional con un aplomo encomiable, siendo un verdadero testimonio de la fuerza y determinación de las mujeres en el periodismo.

Viridiana Lozano Ortiz, autora y fundadora de «Ambas Manos», es otro ejemplo inspirador. Su capacidad para cuestionar y desafiar el sistema es testimonio del poder y la importancia de las voces femeninas en el periodismo.

Puebla ocupa un alarmante segundo lugar a nivel nacional en agresiones contra mujeres periodistas a nivel nacional. Este hecho resalta la importancia de hablar sobre la igualdad en el periodismo y cómo esta sigue siendo una aspiración, más que una realidad. Los ataques, tanto físicos como digitales, desvían la atención de las investigaciones de estas mujeres y perpetúan la misoginia.

Hablamos de un problema que nace y se perpetúa en las esferas de poder más alta, como lo que le sucedió a la reportera Alba Espejel, quien sufrió violencia directa del difunto gobernador Miguel Barbosa Huerta.

Las mujeres periodistas no sólo luchan contra los que dudan de sus habilidades. También enfrentan a aquellos que las objetivan, relegan a papeles secundarios o las acosan. Las expectativas tóxicas de apariencia, sumadas a la presión de estar «presentables» para la cámara, son solo un aspecto de los desafíos que enfrentan.

La necesidad de una perspectiva de género en el periodismo es palpable. Las mujeres periodistas ofrecen una visión única sobre temas críticos, como el feminicidio y la violencia de género. Aportan empatía, rigor y un profundo entendimiento que a menudo es pasado por alto o malinterpretado por sus contrapartes masculinas.

Si bien hay hombres que hacen esfuerzos por comprender y representar estos temas, la realidad es que muchos aún se quedan cortos, carecen de la empatía necesaria o, en el peor de los casos, perpetúan nociones erróneas o victimizan aún más a las afectadas. Un claro ejemplo de ello fue cuando Arturo Rueda, ex director del Diario Cambio, hizo comentarios misóginos sobre Mara Castilla, y prácticamente la culpó por su propio feminicidio. Un comentario que no fue ignorado por Viri Lozano, quien en vivo lo reprendió.

Sin embargo, la narrativa está cambiando. Las voces femeninas en Puebla no sólo están destacando por su capacidad para informar, sino también por su habilidad para cuestionar y retar el sistema. Estas mujeres están redefiniendo el periodismo, mostrando que las noticias no sólo deben ser contadas, sino también desafiadas, especialmente desde una perspectiva de género.

Hasta aquí mi reporte.

La Chica Única
@lachicaunica_

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