Ante la creciente escasez de agua y los efectos del cambio climático, comunidades de India han comenzado a recuperar antiguos sistemas hídricos que permanecieron abandonados durante décadas o incluso siglos.
En distintas regiones del país, habitantes y organizaciones trabajan en la restauración de pozos escalonados, embalses y canales tradicionales, construidos hace cientos de años para recolectar y almacenar el agua de lluvia.
Uno de los ejemplos se encuentra en la ciudad de Alwar, en el estado de Rajasthan, donde el antiguo sistema de Moosi Rani Sagar ha sido recuperado después de años de abandono. La restauración permitió que esta infraestructura volviera a almacenar agua y ayudara a enfrentar los periodos de sequía.

Estos sistemas aprovechan métodos tradicionales para captar el agua de lluvia, recargar los acuíferos y conservar el recurso durante los meses más secos, una alternativa que vuelve a cobrar importancia ante la presión que enfrentan los sistemas modernos de abastecimiento.
La recuperación de estas obras ha abierto un debate sobre el valor del conocimiento ancestral y la posibilidad de encontrar en soluciones del pasado una respuesta a algunos de los desafíos ambientales del presente.

















