La Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Centro, impulsa el Programa de Rehabilitación Cardiaca como una estrategia integral para prevenir la discapacidad en personas con enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas adultas mayores.
La doctora Guillermina Alicia Vázquez Lara Santoyo, explicó que este programa busca evitar la desintegración social y familiar de los pacientes, al mejorar sus condiciones físicas, mentales y sociales, incluso reincorporarlos a sus trabajos, en el caso de que tengan una vida laboral.
“Este tipo de pacientes con enfermedades cardiovasculares, básicamente pueden llegar a caer en una discapacidad, sobre todo con ciertas enfermedades como los son la cardiopatía isquémica o la insuficiencia cardiaca”, señaló.
El Programa de Rehabilitación Cardiaca ha atendido a 337 pacientes, de los cuales el 90 por ciento participó activamente en sesiones de rehabilitación supervisadas y monitorizadas durante 2 a 4 semanas, con una frecuencia de 3 a 5 días por semana.
Se destaca que más del 90 por ciento de los participantes mejoraron su capacidad funcional, lo que les permitió reintegrarse a sus actividades laborales, sociales y familiares.
El programa se adapta a las necesidades individuales de cada paciente, al considerar factores como movilidad, tolerancia al ejercicio, comorbilidades y tiempos de traslado, donde las actividades incluyen caminata supervisada, bicicleta ergométrica, fortalecimiento muscular y calistenia.
“A cada uno se les hace una evaluación individual de su capacidad para moverse, limitaciones articulares y su tolerancia al ejercicio”, explicó la especialista del Seguro Social.
El equipo multidisciplinario que participa en el programa incluye un cardiólogo, fisioterapeutas, enfermeros, psicólogo, nutriólogos, trabajadores sociales y un médico rehabilitador. Además, la atención se brinda en grupos pequeños de cuatro a ocho pacientes, lo que permite una interacción cercana y personalizada.
La médica adscrita en la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación refirió que la atención se promueve con la continuidad del ejercicio en casa, al recomendar a los pacientes una caminata diaria de 20 a 30 minutos, una actividad accesible y segura, con incremento progresivo hasta una hora. “La rehabilitación cardiaca no se acaba el día que lo damos de alta”.
La actividad puede prolongarla vida física y mental de un paciente.


















