El edificio del antiguo Congreso del Estado, de la 5 poniente 128, que albergó 120 años a varias legislaturas con diputados de todos los partidos políticos.
El inmueble que es una joya arquitectónica, no fue diseñada para ser la cámara de diputados, sino que el bello edifico se construyó como teatro para la Filarmónica, con el tiempo también fue Casino, aunque poco tiempo.
La decoración fue diseñada por el arquitécto Eduardo Tamariz con un estilo- neoárabe, el patio está recubierto de elementos que vio en las mezquitas del sur de España y que recreo en el inmueble.
Y fue hasta el año 1902 que fue adquirido para ser el Congreso, que no tenía sede, pero fue hasta 1905 cuando abrió sus puertas a los diputados de levita y de sombrero, a lo largo de 120 años, la sala de sesiones aumentó – de una docena que comenzaron, aumento y fue necesario colocar más curules- como se llama a las sillas donde sientan los legisladores.
El viejo edificio fue insuficiente, por lo que con el paso de los años se anexaron otros 2 inmuebles, uno junto al 128 y otro a la espalda del recinto en la 3 Poniente que pretendió ser el Teatro de Puebla.
A lo largo de un siglo y 20 años, el viejo edificio se rajo por los temblores, se les hicieron arreglos, pero a cada sismo ya era un riesgo, por eso fue necesario hacer una nueva sede.
Hubo varios intentos de construir un nuevo Congreso, pero se quedaron en proyectos, hasta que llegó el gobernador Miguel Barbosa, tomo en serio el peligro y adquirió un terreno en los Fuertes. El gobernador falleció, pero no el proyecto que siguió el gobernador interino Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
Fue en diciembre del 2024 cuando por fin se decidió cambiar la sede del Congreso y dejaron el inmueble que sirvió 120 años al Poder Legislativo.
Permaneció cerrado casi un año, pero por fin esta en proceso la rehabilitación del edificio- y el INAH dio luz verde para las obras de rehabilitación, que no son maquillaje, sino trabajos delicados.
Se ha encargado a la maestra Rocío García Olmedo, no solo el cuidado sino el reodenamiento de la riqueza que contiene el viejo edificio, que contiene valiosos documentos que son parte de la historia de Puebla.


















