La Cámara de Diputados, con la participación de Antares Vázquez Alatorre, junto con Fundación IDEA, Fundación IMSS y la Fundación Mexicana para la Dermatología, realizó el Foro de alto nivel sobre Dermatitis Atópica y las Oportunidades para su Atención Integral en México. El objetivo del encuentro fue presentar el estudio “Dermatitis atópica: más allá de la piel. Impactos a la calidad de vida en México”, como parte de la campaña nacional de sensibilización iniciada en diciembre pasado con el alumbrado en azul claro del Palacio Legislativo de San Lázaro. Esta iniciativa busca posicionar a la dermatitis atópica (DA) como un problema de salud pública y generar un llamado a la acción que se traduzca en propuestas legislativas y de política pública para garantizar una atención completa para las personas afectadas.
La ceremonia de inauguración contó con la participación de la Dip. Antares Vázquez, integrante de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, quien presidió el evento. Los mensajes de apertura estuvieron a cargo de la Mtra. Ana Lía García, directora general de Fundación IMSS; la Dra. Catalina Rincón Pérez de la Fundación Mexicana para la Dermatología; la Mtra. Jessica Beitman, asociada e Integrante de la Mesa Directiva de Fundación IDEA; y Karla Beatriz Castro, quien compartió su testimonio sobre el impacto de la enfermedad.
“Lo más complicado que viví fue llegar a un diagnóstico para tener el tratamiento adecuado. Pasé por varios médicos sin obtener respuestas claras, y mientras tanto los brotes se volvían cada vez más agresivos, incluso infecciones en la piel, y aun así tenemos que seguir asistiendo a nuestros lugares de trabajo o a la escuela. Otra consecuencia es el insomnio tanto en la persona que padece la enfermedad como de su cuidador, ya que cuando la piel se relaja la picazón se intensifica. También está el impacto económico, los costos son altos porque no podemos usar los mismos productos que otras personas; deben ser específicos y constantes. Muchas veces debemos elegir entre cubrir el tratamiento médico o el apoyo psicológico, porque es una enfermedad que afecta no solo físicamente, sino también emocional y económicamente”, compartió Karla Beatriz Castro, paciente que vive con dermatitis atópica.
Durante el foro, se presentaron los hallazgos del estudio que revela el impacto devastador de la enfermedad, el cual recopiló las experiencias de más de 650 personas con DA y sus cuidadoras en todo el país, y que evidenció consecuencias severas en cuatro dimensiones:
Impacto físico: 72% de las personas con DA reportaron tener comorbilidades alérgicas, psiquiátricas, psicológicas o metabólicas, además de otras afectaciones como la calidad del sueño, cambios en la alimentación y en la elección de vestimenta, así como en reducción de la actividad física.
Impacto psicológico: la DA puede estar asociada a un profundo choque psicológico para las personas que la padecen, pero también para sus cuidadoras porque el 78% reportaron consecuencias en su vida, mientras que 8 de cada 10 experimentaron angustia emocional, especialmente al cuidar a bebés, niñas y niños con la enfermedad.
Impacto financiero: el 43% de las personas con DA y 39% de las cuidadoras reportaron limitaciones económicas para trabajar a causa del padecimiento. El estudio también evidenció la necesidad de servicios de salud que reduzcan esta carga financiera, así como de esquemas laborales y educativos flexibles que permitan a ambas poblaciones continuar con sus actividades.
Impacto social: el 78% de las personas con DA reportaron afectaciones sociales en distintos niveles: desde una interacción social limitada hasta el aislamiento, lo que afecta sus relaciones familiares, de pareja y de amistad. Además, el 64% de sus cuidadoras señalaron que experimentan cargas emocionales y sociales que afectan sus relaciones personales e incluso, pueden alterar la dinámica y rutina familiar.
“La evidencia que presenta este estudio es contundente. La dermatitis atópica afecta profundamente la calidad de vida de quienes la padecen y de sus cuidadores, con impactos que van mucho más allá de los síntomas físicos. Se estima que alrededor del 10% de la población vive con esta condición, lo que representa a millones de personas en el país. Por ello, desde Fundación IDEA, en colaboración con la Fundación IMSS y la Fundación Mexicana para la Dermatología, impulsamos este esfuerzo para generar información rigurosa que permita dimensionar el impacto real de la enfermedad y contribuir al desarrollo de políticas públicas que garanticen una atención oportuna, integral y digna”, destacó el Mtro. José Pablo Brown de Fundación IDEA.











