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Con sismo similar a 2017, Puebla registraría mismos daños: 45 muertes y afectaciones en inmuebles: investigadores

A seis años de los sismos del 19 de septiembre de 2017 en Puebla, la cultura de protección civil y prevención se mantiene sin avanzar, ante lo cual, si se volvieran a repetir los movimientos telúricos, los costos serían los mismos: 45 muertes, así como daños materiales en mil 700 viviendas, dos mil 238 escuelas, 621 inmuebles históricos y 99 instalaciones de salud.


En el punto anterior coincidieron Eduardo Ismael Hernández y Gerardo López Arciga, investigadores de la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), para quienes se requieren actualizar los reglamentos de construcción y fortalecer la cultura de prevención, ya que, la falta de voluntad política y de recursos impiden procesos de reconstrucción ágiles.


La fecha 19 de septiembre en Puebla y, en general, en México está marcado por los registros de dos grandes temblores, en 1985 y 2017, muestras de que las poblaciones se encuentran ante un nivel elevado de peligro.


Eduardo Ismael Hernández, especialista en Ingeniería de la universidad poblana de carácter privado, lamentó que, a seis años del sismo del 19 de septiembre, resaltó que, en cualquier momento, se puede presentar un movimiento de la Tierra similar o mayor; sin embargo, falta la visión para reducir el nivel de riesgo.


“Sabemos que existe alta probabilidad de ocurrencia de un gran temblor futuro. No hay esa visión de estado, esa política pública para, realmente, reducir el nivel de riesgo, entonces, respondiendo un poco a la pregunta de cómo nos iría ante otro temblor, sería algo muy parecido, es muy probable que eso ocurra y, de hecho, eso ha ocurrido”, destacó.


En general, en los estados del sureste y, en todo el país, falta el desarrollo de elementos de resiliencia y a seis años de los temblores de 2017, existen zonas que se mantienen sin poderse recuperar, siguen construcciones dañadas y siguen personas sin tener, de alguna forma, su vivienda.


Por su parte, Gerardo López Arciga, investigador en estructuras habitacionales, comentó que diferentes construcciones en Puebla y en otros estados se desarrollaron sin seguir las medidas preventivas para sismos de grandes magnitudes, ante lo cual, se requiere la actualización de los reglamentos de edificación y, al mismo tiempo, que las autoridades exijan que se cumplan.


“No existe razón para que el gobierno no exija a las nuevas construcciones los nuevos reglamentos. El gobierno no se puede esconder para exigir la aplicación de nuevas normas. Ante las construcciones que, en su momento, no cumplieron con los niveles de seguridad por alguna razón, a veces, porque no hay técnicas, a veces por la autoconstrucción, no es que hagamos un punto y aparte, tenemos que seguir atendiendo”, resaltó.


debido a la interacción que existe de las cinco grandes placas tectónicas en el contexto sismotectónico de nuestro país y que, de alguna manera, nuestro territorio nacional está enmarcado en una de las zonas altamente sísmicas.


La posibilidad de que se pueda presentar un sismo similar al del 19 de septiembre de 2017 o mayor, está latente porque las poblaciones de México se ubican sobre la placa de Cocos de Norteamérica que presenta un alto nivel de sismicidad.


“En la placa de Cocos se da con una frecuencia de alrededor del 80 por ciento de sismos. Está localizada en las costas del sur de nuestro país y, de alguna manera, estos temblores que han ocurrido el 19 de septiembre en los años recientes, hace 37 y cinco años, tienen que ver con la interacción de estas dos grandes placas tectónicas”, apuntó.

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