Cindy Crawford, el ícono de la moda en la década de los 80 y 90

Cindy Crawford el ícono de la moda en la década de los 80 y 90

La supermodelo repasa en su biografía ‘Becoming’ los datos más curiosos de su vida. ¡Hoy cumple 54 años felicidades!

Hoy hablaremos de una de las modelos que definió la moda durante las décadas de los 80 y 90 estamos hablando de Cindy Crawford quien nació un día como hoy 20 de febrero de 1966, en DeKalb Illinios, Estados Unidos. Quien a los 50 años publicó su biografía con la editorial Rizzoli.Estos son algunos de los datos más curiosos que cuenta en Becoming, su libro:

La de modelo es una profesión de riesgo (a veces).

Cindy posó desnuda con una pitón sobre los hombros. Casi se desmaya del peso y del olor que desprendía. El cuidador de la serpiente no al retiró hasta que notó el peligro cuando vio que estaba ejerciendo demasiada presión con la cola. En otra ocasión sí se terminó desmayando. Fue en una sesión de fotos para el Vogue británico dentro de un spa. La top se empezó a encontrar mal dentro de la ducha de vapor y nadie hizo caso a los golpes que dio en la mampara, incluso escuchó al fotógrafo riéndose. No la sacaron de la ducha hasta que cayó redonda al suelo.

Podría haber sido la ingeniera química más guapa del mundo.

Recibió un beca para estudiar una licenciatura de ingeniería química. El verano anterior al primer año de estudios se marchó a Europa para ganar algún dinero como modelo. Tuvo tanto éxito que nunca llegó a pisar la Universidad.

Trabajó en el campo.

Pasó todos los veranos de su adolescencia echando una mano en las plantaciones de maíz de su pueblo, DeKalb, Illinois. Pasaba diez horas al día limpiando las panojas y esparciendo fertilizante.

Estuvo a punto de acabar con el distintivo que la hizo famosa.

De pequeña, sus compañeros de colegio se metían con el lunar que tiene sobre el labio al grito de ¡Te has manchado de chocolate! En Japón se lo maquillaron hasta que pareció un grano gigante. Varias agencias le sugirieron que se lo quitase y se lo estuvo pensando, pero hizo caso a su madre y lo conservó. Nadie volvió a mencionarlo después de que apareciese en la portada del Vogue estadounidense con su lunar bien a la vista.

Más que posar para fotos, asistía a clases magistrales.

Cindy aprendió su profesión de la mano de algunos de los mejores fotógrafos del siglo XX. Richard Avedon le enseñó a enfrentarse al objetivo con una idea en la cabeza: “Para las fotos de portada. Siempre tenía que estar pensando en algo, aunque fuera ‘Cómprame. Valgo tres dólares (lo que costaban entonces las revistas de moda)’. Avedon notaba cuando te distraías y empezabas a repasar la lista de la compra” Irving Penn trataba a sus modelos de la misma meticulosa manera en la que colocaba sus bodegones, recolocando el brazo o el ángulo de la cabeza. “Con él cada era una lección constante, aunque no fuera especialmente divertido” Herb Ritts, su preferido y con quien entabló una estrecha amistad, la fotografiaba como ella le hubiera gustado verse recién levantada.

Conoció a Richard Gere enseñándole sus fotos eróticas.

Fue en casa de Herb Ritts, el encargado de hacerle fotos para Playboy. Richard Gere apareció cuando estaban mirando los contactos de la sesión para la revista erótica. Estuvieron juntos 6 años y se casaron en la capilla de Las Vegas.

Se vistió de novia como recién levantada.

Fue en su segunda boda, con Rande Gerber, en una playa de las Bahamas: “Me arreglé con la idea de lograr la mejor versión de la chica con la que Rande adora despertarse cada día”.

El País

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