El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, no sufrió de un desmayo ni fue trasladado de emergencia tras su nuevo positivo a covid-19.
Así lo explicó Adán Augusto López, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), quién explicó que el mandatario empezó a presentar síntomas parecidos a los de un resfriado entre la noche del sábado y la mañana del domingo.
“Se procedió a practicarle pruebas de COVID e influenza y hacia las 4 de la tarde, el resultado arrojó positivo”, explicó.
Durante la conferencia mañanera, el funcionarios explicó que López Obrador es monitoreado de manera permanente y se dará un informe sobre su salud el próximo martes.
“Con toda franqueza, les digo que lo que se requiera en cuanto a medicamentos estará a disposición del señor presidente”, remarcó.
El domingo 23 de abril, López Obrador reveló su tercer contagio de COVID-19, una información que lo obligó a cancelar su gira de supervisión del Tren Maya en Yucatán.
“Ni modo, amigas y amigos: salí positivo a COVID-19. No es grave. Mi corazón está al 100 y como tuve que suspender la gira, estoy en la Ciudad de México y de lejitos festejo los 16 años de Jesús Ernesto. Me guardaré unos días. Adán Augusto López encabezará las mañaneras. Nos vemos pronto”, escribió el mandatario en sus redes sociales.














