En 2020, Puebla tenía una tasa de 5.2 suicidios, es decir, al día, existen 1.5 casos reportados de manera oficial. Pero el incremento de este fenómeno en hombres menores de 25 años en las últimas dos décadas resulta preocupante, y se ha convertido en un área de investigación y atención de la salud pública.
Así lo explicó Quetzalcóatl Hernández Cervantes, coordinador del Doctorado en Investigación Psicológica de la Universidad Iberoamericana Puebla, quien destacó que el suicidio es considerado un problema de salud pública y constituye una tragedia tanto para las familias como para la sociedad.
A pesar de las estadísticas oficiales, el especialista de la Ibero admite que existe un subregistro que no se evidencia en las instituciones nacionales. En este diagnóstico, el experto encontró que, actualmente, puede haber de dos a cuatro suicidios al día en el estado.
“Como instituciones, debemos ser lo suficientemente sensibles y no tener miedo a hablar de temas como el suicidio”, destacó el investigador.
Por su parte, Galilea Cariño Cepeda, directora de la Defensoría de los Derechos Universitarios de la IBERO Puebla, comentó que, por cada suicidio de una mujer ocurren cuatro de hombres, por lo que la conversación sobre masculinidades y violencia patriarcal es necesaria para la prevención.
Por su parte, Guadalupe Chávez Ortiz, directora del Centro Intercultural de Reflexión y Acción Social (CIRAS) de la Ibero, remarcó los factores de riesgo que existen en la sociedad, que van desde las violencias cotidianas hasta cuestiones sociales, culturales y económicas. Sus contrapartes, los factores protectores, constituyen espacios de contención comunitaria y atención oportuna.
“Como instituciones nos damos cuenta de que hay problemas sociales”, comentó.












