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Academia Militarizada Ignacio Zaragoza: el negocio detrás de la disciplina

Segunda parte de la investigación sobre Daniel Guzmán López y la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza

Uniformes, ceremonias, ascensos, campamentos y desfiles fueron parte de la identidad con la que durante años se presentó la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza.

Detrás de esa imagen de disciplina y formación cívico-militar, testimonios recabados para esta investigación describen también un modelo educativo con cuotas elevadas, actividades adicionales y un sistema disciplinario que generó cuestionamientos entre integrantes de la comunidad escolar.

La historia de la institución tiene antecedentes que se remontan a la primera mitad del siglo XX. De acuerdo con información publicada en la revista El Cadete en 2022, el plantel fue inaugurado el 11 de agosto de 1941 como Colegio Ignacio Zaragoza, estando presentes el Presidente de la República, General Manuel Ávila Camacho, acompañado del ex Presidente Lázaro Cárdenas y de distinguidos militares, con planes de estudio vinculados tanto con la Secretaría de Educación Pública como con la Secretaría de la Defensa Nacional.

Academia Militarizada Ignacio Zaragoza: el negocio detrás de la disciplina

La academia cerró en 1974, un año después de la muerte de su fundador, el general Mijares Palencia. Treinta y siete años después, en 2011, la institución volvió a operar bajo el nombre de Academia Militarizada Ignacio Zaragoza, ahora bajo la tutela de Daniel Guzmán López.

A partir de entonces comenzó una nueva etapa que amplió la oferta educativa y consolidó una propuesta basada en la formación académica combinada con elementos de disciplina militarizada.

Uniformes, ascensos y una imagen militarizada

La institución construyó durante años una identidad alrededor de sus uniformes, ceremonias, desfiles y ascensos.

Las y los estudiantes eran denominados cadetes y participaban en actividades de instrucción cívico-militar. Los eventos organizados por la dirección también buscaban proyectar una imagen de espectacularidad, con contingentes militares, tanques y caballería.

Cambio de nombre para ser la nueva Academia Militarizada Ignacio Zaragoza bajo la tutela del abogado Daniel Guzmán López, abriendo sus puertas para el Ciclo Escolar 2011-2012 con el RVOE para Bachillerato General Mixto. Posteriormente pone en marcha los niveles de preescolar, primaria, secundaria, la licenciatura militarizada de Derecho y el Colegio Nacional de Sobrecargos

El cadete que después regresó como propietario

Daniel Guzmán López habría sido alumno de aquel colegio militarizado durante su juventud.

Provenía, según el testimonio, de una familia de recursos económicos limitados.

Su madre, Matilde López Cervantes, habría sido maestra y habría desarrollado una larga trayectoria dentro del sistema educativo, particularmente en Centro Escolar Gustavo Díaz Ordaz.

Ese antecedente familiar resulta relevante porque conecta la historia personal de Guzmán López con dos de los ámbitos que posteriormente marcarían su trayectoria: la educación y las instituciones militarizadas.

El modelo de negocio de la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza

Los testimonios recabados describen una institución con un esquema de cuotas que, para algunas familias, representaba una inversión considerable.

Según las versiones consultadas, la inscripción rondaba los 13 mil pesos, mientras que las mensualidades alcanzaban aproximadamente 9 mil pesos. A ello se agregaba un pago de alrededor de 4 mil pesos por registro en plataforma y uniformes que podían alcanzar los 15 mil pesos, los cuales eran confeccionados por Wendy, esposa del director.

Las familias también debían considerar gastos asociados a actividades adicionales como campamentos, ceremonias, paracaidismo y otras prácticas.

De acuerdo con estos testimonios, el costo podía representar aproximadamente 50 mil pesos por semestre, aunque estos montos deberán ser contrastados con documentación administrativa y registros de la institución.

El modelo, por tanto, no se limitaba al pago de colegiaturas.

Campamentos, prácticas militares y formación fuera de Puebla

La propuesta educativa también incluía actividades fuera de las instalaciones escolares.

Uno de los principales destinos señalados en los testimonios fue Nautla, Veracruz, donde en 2023 se realizó un campamento de instrucción y adiestramiento.

Las versiones recopiladas indican que la institución realizaba hasta cuatro campamentos al año, relacionados con diferentes entornos: montaña, río, playa y selva.

La oferta también contemplaba experiencias internacionales.

Entre ellas se encontraba la posibilidad de realizar cursos en Virginia, Estados Unidos, mediante una estancia en Fork Union, que combinaba clases de inglés, actividades militares, recorridos culturales y visitas turísticas.

Esta combinación de formación académica, actividades militares y experiencias internacionales formaba parte de la propuesta con la que la institución buscaba diferenciarse frente a otras alternativas educativas.

Daniel Guzmán López y los congresos fiscalistas

La actividad de Guzmán López no se habría limitado al ámbito educativo.

Paralelamente, aparece vinculado a la revista Defensa Fiscal y a la organización de congresos especializados en materia fiscal.

Entre los eventos documentados en el expediente se encuentra el XXII Congreso Nacional de Reformas Fiscales 2020, denominado “El Reto de enfrentar las Reformas Fiscales”, en donde el Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Puebla, es favorecido con una beca que beneficia a su personal al participar en este congreso especializado en materia fiscal.

Durante ese encuentro también se entregaron reconocimientos a especialistas del ámbito fiscal.

Posteriormente, los días 19 y 20 de enero de 2023, se realizó el XXV Magno Congreso “El reto de enfrentar las reformas fiscales 2023”, que reunió a abogados fiscalistas y otros especialistas del país.

El evento incluyó nuevamente la entrega de reconocimientos, entre ellos el nombramiento de Fiscalista del Año 2023.

Los testimonios consultados plantean que los congresos también funcionaban como espacios para construir y fortalecer relaciones profesionales.

Pero existe otro elemento que aparece en los testimonios y que abre una nueva línea de investigación.

Tribunal de justicia administrativa

Las estudiantes de sobrecargo en los congresos

Testimonios atribuidos a estudiantes de la carrera de sobrecargo señalan que algunas de ellas eran llevadas a los congresos como edecanes.

De acuerdo con esas versiones, eran preparadas con vestidos elegantes y ubicadas en las cenas-baile junto a abogados y fiscalistas asistentes a los encuentros.

Los testimonios sostienen que tenían que convivir, beber y bailar con los asistentes que habían pagado su participación en los congresos realizados en hoteles de Puebla y de la Ciudad de México.

Una investigación que abre nuevas preguntas

La segunda parte de este expediente permite observar que detrás de la imagen de uniformes, ceremonias y disciplina existía también una estructura económica que involucraba colegiaturas, actividades adicionales, campamentos y servicios complementarios.

En la siguiente entrega se abordará: la relación de la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza con estructuras militares, los vínculos que se habrían construido alrededor otras instituciones como la Arquidiócesis de Puebla, la Secretaría de Educación Pública y la posible presencia de alumnos cuyos padres esten relacionados con actividades delincuenciales.

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