Quizás en el termómetro de la intolerante vida
pasiones y desdichas sean más violentas.
Al corazón destrozado por la muerte ajena
partícipe lo hacemos de sollozos que escurren la mar.
El lento lagrimear por tristeza y melancolía
se hunde en risas de desesperación que lamen primaveras.
Somos lo mismo pero adjudicados al contrario
que sin más premia el dolor y castiga querencias.
De oxímoron llevamos prestada reminiscencia
que convertimos en expurgación pagana de audiencias
y en plagas de intolerancia al carcomido cuerpo
mientras son puras las enfermedades que elevan el alma
y plagios de maldad lo que queda de cariño.
Un oxímoron al salir de casa para ver dolor
Un oxímoron al regresar para renegar divinidad
Un oxímoron de religión sin Dios ni creencia
Un oxímoron de vida entre inconciencia y avaricia
Un oxímoron tan lógico como cuerda que se auto enreda
Sentado la vista enceguecida encubre lo que no puedo creer
Sueño míseras riquezas que ya no elevan sangre
Camino fortunas derrotadas en su inquebrantable fe
Elevo sin repetir oraciones del orfebre demoníaco
Cúspide la cima baja que deshiela puertos
Llama ausente encontrada en cadenas de odio
Fuego inhóspito del hielo que difama el clima laxo
Territorio sin poda cubierta de selvas inexistentes
¿Hacia dónde?
Donde mi voz llame su silencio entre despojos
Donde refugios descubran heridas y mortajas
Donde el amor desame cada hoja por su canto
Donde brisa seque la aurora
Donde la dignidad ensucie el último aliento
Donde si me lees omitas mi nombre y conjuntos
Mi correo de es ricardocaballerodelarosa@gmail.com












