Existe toda una leyenda sobre José Revueltas, como un digno luchador social por las causas igualitarias, que da cuenta de las cárceles que padeció a lo largo de su vida, pero encuentra en su genialidad literaria el motivo real que lo convirtió en pilar de la cultura mexicana del siglo XX.

En algún momento de su vida, el escritor mexicano declaro que toda su obra podía agruparse bajo el mismo título de una de sus novelas más importantes “Los días terrenales”. Prácticamente toda su obra se dedica al registro de esos días al ras de la condición humana, sin detenerse en demasiadas esperanzas y sin embargo llevado también por un fervor casi religioso a la convicción de que el hombre no tenía remedio y que precisamente por eso era redimible. Revueltas alcanzó la gloria en la literatura y no tristemente en la pasión que le tendría a la política y las luchas revolucionarias, al contrario, tristemente le darían incertidumbre y humillaciones.
José Maximiliano Revueltas Sánchez nace en la ciudad de Durango el 20 de noviembre del año 1914, a muy temprana edad se instala con su familia en la ciudad de México, desde muy joven participa en movimientos sociales y en 1929 es encarcelado por primera vez. En 1930 se une al partido comunista mexicano y cuatro años más tarde organiza una huelga de campesinos en el estado de Nuevo León, es detenido y deportado al penal de las Islas Marías donde permanece 10 meses así inicia una larga historia de ingresos y expulsiones del partido comunista y otras agrupaciones revolucionarias.
En 1941 publica su primera novela “Los muros de Agua” en la que hace referencia a sus experiencias, durante las dos forzadas estancias que paso en las islas Marías, la primera en 1932 y la segunda en 1934. Refiere a la clandestinidad de aquel partido comunista y que sus militantes padecían a diario el riesgo de caer presos y ser deportados al penal del pacífico.

Dos novelas están en el centro de la compleja relación de José Revueltas y su militancia en el partido comunista. La primera de ellas publicada en 1949, “Los días terrenales” es el registro literario del martirio y sacrificio de varios personajes que habitan en la clandestinidad y desde ahí padecen la persecución, parece mentira que una novela así haya causado tantos ataques al escritor. La otra novela es “Los errores”, publicada en 1964 en la que aparte de dar tratamiento literario a las pugnas internas del partido comunista mexicano, Revueltas extiende su mirada a otros grupos de la sociedad que habitan en la pobreza y la marginación, quizá estas novelas habrían sido imposibles sin la averiada historia de Revueltas con el partido comunista, lo cierto es que el poder literario que hay en estas novelas va más allá de esa historia y habrían sido a la vez imposibles sin su destreza literaria.
Su última estancia en la cárcel fue en Lecumberri de noviembre de 1968 a mayo de 1971, preso por los acontecimientos del movimiento estudiantil de 1968. En la cárcel Revueltas comprobó que era un maestro de la narración corta, ya que escribe la novela “El Apando” que se publicaría en 1969, en ella describe con maestría el mundo carcelario de presos y vigilantes en situaciones extremas, en esta breve novela logro a uno de sus personajes más grandes “El carajo”.
En los últimos años de su vida su salud comenzó a quebrantarse por diversas crisis diabéticas, lo que lo llevo a ser internado varias veces en el hospital de nutrición. En 1976 Revueltas asiste al traslado de los restos de su hermano el gran músico Silvestre Revueltas muerto 36 años atrás, a la rotonda de los hombres ilustres. José Revueltas murió un mes después de ese mismo año.
Ricardo Rugerio









