El nanosatélite construido en México y encabezado por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep) concluyó su misión, tras permanecer en el espacio por más de seis meses dando vueltas a la Tierra a una velocidad de 27 mil kilómetros por hora, con la interconexión entre pqueños satélites de la firma Globalstar.
La Upaep informó que el AztechSat-1 que fue desarrollado con apoyo de la Agencia Espacial Mexicana, aprobó las pruebas de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés) tras iniciar su misión espacial de interconexión satelital el 19 de febrero de 2020.
El nanosatélite poblano AztechSat-1 realizó un enlace intersatelital con la constelación denominada GlobalStar, en un experimento que, a nivel mundial, podrá traducirse que los satélites de 10 centímetros cuadrados del futuro ya no dependan exclusivamente de sus estaciones terrenas, traduciéndose en reducción de costos y mayor aprovechamiento de la vida útil de estos dispositivos, informó la Upaep.
La Upaep resaltó que con apoyos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Clúster Espacial MX Space, y la Universidad Autónoma de Chihuahua, el pequeño satélite fue desarrollado por estudiantes y fue avalado por la nada.
Una vez que concluyó su misión, el AztechSat ya no regresará a Puebla y ahora comenzará un proceso de desintegración una vez que entre con contacto con la atmosfera terrestre, sin que ello implique la posibilidad de que forme parte de la llamada basura espacial.
“Tras orbitar más de medio año la Tierra, a una velocidad aproximada de 27 mil kilómetros por hora, unos 7.6 kilómetros por segundo, en la conclusión de su misión, el dispositivo seguirá un protocolo programado para desintegrarse al entrar en contacto con la atmósfera terrestre, por lo que no se convertirá en basura espacial”, dio a conocer la Upaep.
Erika del Carmen Sevilla García, investigadora de la Upaep, explicó que el aparato de categoría CubeSat puso en funcionamiento su sistema de comunicación intersatelital, único en su tipo a nivel mundial, para realizar pruebas de comunicación.
“El aparato de categoría Cubesat fue desplegado desde la lanzadera Nanoracks por los astronautas de la Estación Espacial Internacional y se ubicó en la órbita baja, a unos 400 kilómetros de distancia de la corteza terrestre. Su objetivo fue poner en funcionamiento un sistema de comunicación intersatelital”, explicó.
Tras ser lanzado a órbita, se encendió un mecanismo electrónico que inició su operación y emitió informes sobre su estado general: temperatura y presión del lugar donde se encontraba y el nivel de batería.
En su momento, Rosa Reyna González Cancino, estudiante de Ingeniería Aeroespacial de la Upaep, quien forma parte del proyecto, destacó que se trató de un desafío para todos los jóvenes que participan.





















