La secretaria general de la sección 25 del Sindicato Nacional de trabajadores de la Secretaría de Salud , Patricia Parra Maldonado, señala que tomó la iniciativa de gestionar ante organismos de la iniciativa privada, como son los Clubes Rotarios para buscar apoyo para conseguir insumos de protección para los trabajadores, sobre todo de hospitales y clínicas del interior del Estado, donde el desabasto es vigente.
Explica las donaciones que ha recibido por parte de organismos como los clubes rotarios y universidades como la Iberoamericana son valiosas, algunas están enh marcha como son la elaboración de caretas protectoras que hacen algunas damas rotarias con apoyo de estudiantes de la Ibero y que servirán para equipar al personal médico ante la contingencia sanitaria por el COVID1
El club Rotarac campestre Real, donó 300 caretas que recibió el sindicato de la secretaría de salud, explica Maby Villegas , tesorera de ese Club que se pusieron a elaborar estas caretas y que tuvieron la participación de 40 voluntarios la Universidad IBERO de Puebla que trabajan en la elaboración de 20 mil caretas para que personal médico se proteja del COVID19, informó Leticia Ruiz, coordinadora de gestión de proyectos del instituto de diseño e innovación tecnológica de la Ibero
Por otro lado, la Secretaria del Sindicato con más de 10 mil trabajadores de la Salud en la entidad, reconoce que las autoridades hacen lo posible para abastecer de los insumos, pero la carencia es en todo el país , por eso, cualquier ayuda de equipos por sencillos que sean son de utilidad para proteger al personal que trabaja en los hospitales del interior del Estado, donde antes del Covid 19, ya tenían problemas de desabasto.
La dirigente informó que con apoyo de dos empresas, también a partir de hoy opera el servicio de transporte para el personal de Salud que labora en los hospitales, lo cual será de gran ayuda económica , pero sobre todo de seguridad; reconoció que en Puebla, no se han dado agresiones física, pero si reciben discriminación en el transporte público, porque la gente tiene miedo de que enfermeras puedan ser portadoras de contagio.













