De Puebla al mundo: una artista que convierte la historia en música. Desde Puebla, Lily Kerrigan construye una trayectoria musical que cruza fronteras, idiomas y épocas.
Cantante, compositora y lingüista, la artista poblana forma parte de Kilómetro 1, proyecto musical que fusiona el rock con sonidos folclóricos, relatos históricos, leyendas y lenguas de distintas culturas.
Su propuesta ya ha llegado a otros países: una de sus canciones en japonés suena en Radio Shiga, en Japón, mientras que una composición en neerlandés ha sido recibida favorablemente y se escucha en una estación local de Eindhoven, en Países Bajos.
En entrevista exclusiva con Revista ÚNICA, Lily comparte cómo nació su pasión por la música, el proceso creativo detrás de sus canciones y los desafíos de abrirse camino en una industria competitiva, especialmente como mujer al frente de un proyecto artístico.
Una pasión que comenzó desde la infancia
Para Lily, cantar ha sido parte de su vida desde que tiene memoria. Al mismo tiempo que descubría su voz, comenzó a escribir poemas, relatos e historias que más tarde encontrarían ritmo y melodía.
Su primera canción formal llegó en 2014, cuando tenía aproximadamente 24 años. Junto con Alwin Royackers, líder de Kilómetro 1, empezó a experimentar con la composición y a desarrollar historias inspiradas en epopeyas, leyendas y narrativas culturales.
De ese proceso surgió Sobreviviente, el primer álbum de la banda. La respuesta del público al escuchar sus canciones originales en vivo les confirmó que había un espacio para su propuesta.
Desde entonces, la experimentación musical se ha convertido en una constante para Lily y sus compañeros, quienes han explorado diferentes estilos sin perder de vista su interés por contar historias a través de la música.
Japón, Países Bajos y Europa: una propuesta que cruza fronteras
Uno de los elementos que distingue a Kilómetro 1 es su manera de construir cada canción. No se trata solamente de escribir una letra y acompañarla con guitarras: el proyecto investiga el contexto histórico, los idiomas y las expresiones musicales de las culturas que inspiran sus composiciones.
Lily explica que, cuando trabajan una historia relacionada con Escocia, por ejemplo, investigan sus antecedentes, expresiones lingüísticas y tradiciones musicales. El resultado puede incorporar gaélico, referencias al escocés antiguo, gaitas, tambores y colaboraciones con músicos de esa región.
La misma dedicación está presente en sus canciones en náhuatl, japonés, neerlandés e incluso en composiciones que incluyen pasajes hebreos.
Que una canción en japonés se escuche en Radio Shiga representa uno de los alcances internacionales de este proyecto poblano. A ello se suma la recepción de una canción en neerlandés en una estación de Eindhoven, al sur de Países Bajos.
Su experiencia también los ha llevado a realizar una gira por Europa, con presentaciones en Países Bajos, Alemania y Bélgica, de acuerdo con lo compartido por la cantante.
El rock funciona como el hilo conductor de esta propuesta: un sonido contemporáneo que conecta con públicos de distintas edades, mientras las letras y los instrumentos transportan a quienes escuchan hacia otros lugares y momentos históricos.

La lingüística y la investigación detrás de cada canción
Además de cantante y compositora, Lily es lingüista. Esta formación se refleja en el cuidado con el que aborda las lenguas que incorpora a sus canciones.
Para ella, interpretar un idioma no consiste únicamente en reproducir palabras: implica investigar sus particularidades y comprender el contexto cultural en el que se utilizan.
El proceso creativo suele comenzar con una base musical propuesta por Alwin Royackers, ya sea en piano, guitarra o mediante algún ritmo. A partir de ese sonido, Lily trabaja la métrica y la letra. En otras ocasiones, el punto de partida es un tema histórico o cultural que ambos deciden investigar.
Después llegan los arreglos orquestales y la búsqueda de instrumentos capaces de recrear las sonoridades de cada tradición. Cuando no es posible conseguir un instrumento original o a alguien que lo interprete, recurren a herramientas digitales para acercarse al sonido que buscan.
Cada canción se convierte así en un trabajo de investigación, composición y experimentación que busca unir la narrativa con una experiencia sonora.
Abrirse camino en la música: una mujer al frente de sus proyectos
La trayectoria de Lily también está marcada por los obstáculos de una industria musical competitiva. La cantante reconoce que las negativas han sido frecuentes, ya sea por el género musical, las condiciones del mercado o incluso la edad.
A ello se suma el reto de ser una mujer al frente de un proyecto artístico en un entorno que, desde su experiencia, todavía puede estar dominado por hombres.
Sin embargo, Lily ha encontrado en la dimensión cultural de su música una manera de fortalecer su propuesta. Más allá de perseguir únicamente el éxito comercial, busca generar conexiones entre personas y comunidades a través de la literatura, la historia y las expresiones musicales.
En sus proyectos como solista y con la banda con la que trabaja en el ámbito comercial, también asume responsabilidades de contratación, administración de recursos y publicidad.
Son tareas que demandan constancia, organización y determinación, pero que forman parte de la autonomía con la que ha decidido construir su camino.
Después de aproximadamente 12 años de recorrido, continúa componiendo, experimentando y buscando nuevas oportunidades para compartir su trabajo.

Lily Kerrigan: el mensaje de una poblana para las mujeres
Al cerrar la entrevista con Revista ÚNICA, Lily dirige un mensaje a las mujeres que persiguen sus sueños, especialmente a quienes encuentran dificultades para abrirse camino en el arte o en cualquier otro ámbito profesional.
Su invitación es a reconocer el propio valor, incluso cuando las oportunidades parecen lejanas.
“No desmeriten jamás su propio valor”, expresa la artista, quien considera que toda creación tiene algo valioso que aportar, aunque el camino para compartirla no siempre sea sencillo.
Para Lily, las negativas no deben convertirse en una sentencia definitiva. La posibilidad de encontrar un sí, una nueva oportunidad o una persona dispuesta a escuchar puede ser motivo suficiente para continuar.
Su historia recuerda que el talento también necesita perseverancia, investigación, disciplina y confianza. Desde Puebla, su música viaja a otros países y demuestra que una propuesta construida con identidad, sensibilidad y respeto por otras culturas puede encontrar oídos más allá de las fronteras.
Lily Kerrigan continúa escribiendo su historia con voz propia: como artista, como mujer y como poblana que apuesta por la música para conectar al mundo.
Sigue su trayectoria: Lily invita al público a encontrarla en plataformas digitales y redes sociales, donde pueden conocer más de su música y ponerse en contacto con ella.














