Incendios forestales en el sur de California obligan a evacuar zonas de riesgo y suspender el suministro eléctrico ante el calor y los fuertes vientos.
Varios incendios forestales afectan el sur de California, Estados Unidos, donde las altas temperaturas y los fuertes vientos han favorecido la propagación de las llamas.
Ante el riesgo, empresas de servicios públicos suspendieron preventivamente el suministro eléctrico a decenas de miles de personas en distintas zonas del estado.
Uno de los focos de mayor preocupación se registra en Malibú, ciudad costera ubicada al oeste de Los Ángeles, donde un incendio de rápida propagación provocó órdenes y avisos de evacuación en una amplia zona de las montañas de Santa Mónica.
De acuerdo con la información el fuego superó las 100 acres de superficie afectada y amenazaba con alcanzar un centro de detención juvenil y rehabilitación del condado de Los Ángeles, lo que incrementó la preocupación de las autoridades por la seguridad de las personas en el área.
A la emergencia se sumaron otros dos incendios que comenzaron durante la tarde del jueves. Estos provocaron nuevas órdenes de evacuación en Azusa, al norte de Los Ángeles, y en Camp Pendleton, cerca de San Diego.
Los equipos de bomberos trabajan para contener los distintos focos y evitar que las llamas se extiendan hacia zonas habitadas. Sin embargo, las condiciones meteorológicas continúan representando un desafío para las labores de emergencia.
Las autoridades han advertido que el clima seco, las altas temperaturas y los vientos mantendrán elevado el riesgo de incendios al menos hasta el sábado.
La situación también pone de relieve el impacto de los incendios forestales en la infraestructura y los servicios básicos. En California, algunos siniestros de gran magnitud han sido relacionados con equipos eléctricos, por lo que las compañías han recurrido a cortes preventivos de energía durante periodos de condiciones climáticas peligrosas.
Estas medidas buscan reducir la posibilidad de que las instalaciones eléctricas provoquen nuevos incendios, aunque también afectan las actividades cotidianas de miles de habitantes.















