Cinco años sin respuesta
Este 7 de septiembre se cumplen cinco años de la desaparición de dos Poblanos, Saúl Rojas Luna y Ricardo Rojas Galaviz, dos hombres cuyo paradero continúa sin esclarecerse y que mantienen a sus familias en una búsqueda constante.
Ante la falta de respuestas, sus madres, Lucía y María Elena Luna, se manifestaron en el Zócalo de la ciudad de Puebla para exigir que sus casos no sean olvidados y que las autoridades continúen con las investigaciones.
Exigen apoyo para continuar la búsqueda
Las madres hicieron un llamado a las autoridades correspondientes para que actúen y les proporcionen los recursos necesarios para realizar búsquedas de campo, además de dar seguimiento a las investigaciones que permitan conocer qué ocurrió con sus hijos.

También pidieron el apoyo de la sociedad. Señalaron que cualquier información, por pequeña que parezca, podría ser importante para avanzar en la localización de Saúl y Ricardo.
¿Qué pasó con Saúl Rojas Luna?
Saúl Rojas Luna un joven que trabajaba como cobrador en Cuapiaxtla, para una persona dedicada a la venta de muebles a crédito. Vivía solo y, de acuerdo con sus familiares, la última vez que tuvieron conocimiento de él fue el 7 de septiembre de 2021, alrededor de las 20:00 horas.
Desde entonces, su familia no ha vuelto a tener noticias sobre su paradero.
Ricardo salió a una tienda y no regresó
Por su parte, Ricardo Rojas Galaviz informó que acudiría a una tienda ubicada en Amalucan, pero nunca regresó a su domicilio.
A cinco años de su desaparición, sus familiares aseguran que continúan sin contar con información suficiente que permita determinar qué pudo haber ocurrido.
El acompañamiento del Colectivo voz de los Desaparecidos

Ante la falta de respuestas y la necesidad de continuar con la búsqueda, ambas madres ingresaron al Colectivo Voz de los Desaparecidos, donde han encontrado acompañamiento tanto para las labores de búsqueda como para enfrentar el impacto emocional que representa la desaparición de un familiar.
«No dejaremos de buscarlos»
A cinco años de no saber dónde están Saúl y Ricardo, sus madres mantienen viva la exigencia de encontrarlos y conocer la verdad sobre lo ocurrido.
Por ello, reiteraron su llamado a las autoridades para que fortalezcan las investigaciones y a la ciudadanía para que, en caso de contar con algún dato que pueda contribuir a su localización, lo proporcione a las instancias correspondientes.
Para estas dos familias, el paso del tiempo no significa dejar de buscar: la esperanza de encontrarlos continúa vigente.















