Cuando se habla de los mercados históricos de Puebla, casi siempre aparecen nombres como El Alto, La Victoria o El Parral.
Sin embargo, al sur de la capital existe un mercado que ha sido testigo del crecimiento de decenas de colonias y que, desde hace décadas, forma parte de la vida cotidiana de miles de familias: el Mercado Zapata.
A diferencia de los grandes mercados del Centro Histórico, cuya historia se remonta a los siglos XVIII y XIX, el Mercado Zapata pertenece a una etapa distinta de la evolución urbana de Puebla: la expansión de la ciudad hacia el sur durante la segunda mitad del siglo XX.
Hoy, 31 de julio, las y los locatorios de dicho mercado se encuentran celebrando su 40 aniversario con festejos como las tradicionales mañanitas, misa y antojitos a lo largo del día.
Una ciudad que comenzó a crecer
Hasta mediados del siglo pasado, la mayor parte de la actividad comercial de Puebla se concentraba en el Centro Histórico. Los mercados municipales abastecían a una ciudad mucho más pequeña que la actual.
Sin embargo, entre las décadas de 1960 y 1980, Puebla experimentó un acelerado crecimiento demográfico impulsado por la industrialización, la construcción de nuevas vialidades y el desarrollo de fraccionamientos y colonias populares.
Fue entonces cuando comenzaron a surgir colonias como:
- Loma Bella
- San Manuel
- Tres Cruces
- Universidades
- Granjas Mayorazgo
- Agua Santa
- San José Mayorazgo
Con miles de nuevas familias viviendo lejos del Centro, el Ayuntamiento impulsó la creación de nuevos mercados municipales para acercar los productos básicos a estas zonas de crecimiento.

El nacimiento del Mercado Zapata
Aunque no existe una monografía oficial sobre su fundación y las fuentes consultadas no precisan una fecha exacta de inauguración, todo apunta a que el Mercado Zapata fue construido dentro de esa política de descentralización comercial desarrollada por el municipio durante la expansión del sur de Puebla.
Desde sus primeros años se convirtió en un punto de encuentro para comerciantes, productores agrícolas y vecinos que encontraron en él una alternativa cercana a los mercados tradicionales del Centro.
Su nombre, como sucede con numerosos espacios públicos en México, rinde homenaje a Emiliano Zapata, figura emblemática de la Revolución Mexicana y símbolo de la lucha por la tierra y la justicia social.
Más que un mercado
Con el paso del tiempo, el Mercado Zapata dejó de ser únicamente un lugar para comprar frutas, verduras, pescado o carne.
Se convirtió en un espacio de convivencia.
Aquí generaciones enteras han desayunado en fondas tradicionales, comprado flores para una celebración, adquirido ingredientes para las recetas familiares o simplemente saludado al comerciante de toda la vida.
Como ocurre en los mercados tradicionales mexicanos, la relación entre cliente y locatario va mucho más allá de una transacción comercial: existe confianza, identidad y sentido de comunidad.

Un motor económico del sur de Puebla
Actualmente el Mercado Zapata continúa siendo uno de los centros de abasto más importantes del sur de la ciudad.
Su actividad beneficia diariamente a:
- pequeños productores;
- comerciantes locales;
- introductores de mercancía;
- cocineras tradicionales;
- familias que encuentran productos frescos a precios competitivos.
Su influencia alcanza colonias cercanas y sigue siendo un referente comercial para miles de poblanos.
Una historia aún por escribirse
Durante la investigación para este reportaje se identificó un hecho interesante: no existe una investigación histórica integral sobre el Mercado Zapata. A diferencia de otros mercados municipales, su origen apenas aparece mencionado en estudios sobre el crecimiento urbano de Puebla y no se localizaron libros dedicados exclusivamente a su historia. (Gobierno de México)
Eso convierte al Mercado Zapata en un patrimonio cotidiano cuya memoria depende, sobre todo, de quienes lo han construido día con día: los locatarios, las familias fundadoras y los vecinos que han visto pasar generaciones entre sus pasillos.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
Los 5 Mejores Destinos de Senderismo en Puebla
Cinco razones para descubrir los tesoros de Tlacotepec de Benito Juárez





















