Cada 11 de febrero, el mundo pone la mirada en las mujeres que transforman el conocimiento.
La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció esta fecha como el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia.
Una conmemoración que reconoce su papel imprescindible en la ciencia, la tecnología y la innovación.
Esta jornada celebra logros e impulsa una conversación global sobre igualdad, oportunidades y el derecho de las mujeres a ocupar todos los espacios del conocimiento científico.
Ciencia, política y sociedad: una alianza necesaria
El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia busca fortalecer los vínculos entre ciencia, política y sociedad.
Desde esta articulación surgen estrategias que permiten mejorar las condiciones actuales y futuras de mujeres y niñas que desean desarrollarse en áreas científicas.
Hablar de ciencia con perspectiva de género también implica diseñar políticas públicas, fomentar vocaciones tempranas y construir referentes visibles que inspiren a las nuevas generaciones.
Igualdad de género: motor del desarrollo sostenible
La igualdad entre mujeres y hombres no representa sólo una causa social: funciona como un pilar para el desarrollo económico y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
Cuando las mujeres participan plenamente en la ciencia, la humanidad aprovecha mejor su talento colectivo.
Garantizar su acceso, permanencia y liderazgo en estos campos acelera el progreso y fortalece sociedades más justas y pacíficas.
Las brechas de género que aún persisten en STEM
A pesar de los avances, las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) continúan mostrando desigualdades profundas.
Las mujeres han incrementado su presencia en la educación superior, pero siguen siendo minoría en carreras científicas y tecnológicas, especialmente en puestos de liderazgo y toma de decisiones.
Estas brechas no responden a falta de talento, sino a estereotipos, prejuicios y barreras estructurales que aún limitan el acceso de niñas y mujeres a estos espacios.
Mujeres mexicanas que transforman la ciencia
México cuenta con científicas que desafían límites, abren camino y demuestran que el conocimiento también se construye desde la mirada femenina.
Sus trayectorias inspiran y redefinen lo posible.
Dra. Esperanza Martínez Romero: ciencia para cuidar la tierra
Investigadora del Centro de Ciencias Genómicas de la UNAM, la Dra. Esperanza Martínez Romero ha dedicado su carrera al estudio de bacterias benéficas y su impacto en la salud de las plantas.
Su trabajo promueve una agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
En 2020 recibió el Premio Internacional L’Oréal-UNESCO “La Mujer y la Ciencia” por su investigación sobre el uso de bacterias ecológicas que favorecen el crecimiento vegetal en suelos con bajo contenido de nitrógeno.
Dra. Sandra Pascoe Ortiz: innovación contra el plástico
Desde la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA), en Guadalajara, la Dra. Sandra Pascoe Ortiz desarrolló una alternativa sustentable frente a los plásticos convencionales.
Su invento ofrece una solución real a uno de los mayores problemas ambientales de nuestro tiempo.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) reconoció su proyecto en 2020 bajo el nombre “Mezcla y proceso para elaborar un material plástico biodegradable”.
Dra. Eva Ramón Gallegos: ciencia al servicio de la salud
Con más de dos décadas de investigación, la Dra. Eva Ramón Gallegos, científica del Instituto Politécnico Nacional, ha estudiado los efectos de la terapia fotodinámica en distintos tipos de cáncer.
En 2019, lideró un equipo que logró eliminar el 100% del virus del papiloma humano (VPH) en 29 mujeres de la Ciudad de México, un avance histórico para la salud pública y la investigación médica en el país.
Carmen Victoria Félix Chaidez: el espacio también es nuestro
Maestra en Ciencias Espaciales por la International Space University en Francia, Carmen Victoria Félix Chaidez construyó una sólida formación en ingeniería en el Tecnológico de Monterrey.
Su experiencia la llevó a colaborar en el Centro de Investigación Ames de la NASA, dentro de la División de Satélites Pequeños.
Durante su paso por la NASA, participó activamente en los Foros de Consulta para la creación de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), aportando visión y experiencia al desarrollo espacial del país.
Julieta Fierro Gossman: acercar el universo a todas las personas
La curiosidad que nació en la infancia llevó a Julieta Fierro Gossman a convertirse en una de las astrofísicas y divulgadoras científicas más reconocidas de México y del mundo.
Autora de más de 40 libros, ha dedicado su vida a explicar la ciencia de forma accesible, creativa y cercana.
Fue investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM y profesora de la Facultad de Ciencias.
Para comunicar la ciencia, recurrió al teatro, la comedia y hasta al circo como herramientas pedagógicas.
Entre sus proyectos más recientes destaca el podcast “El Universo | Yo te explico“, además de su colaboración con el programa infantil “Sofia Luna, agente espacial”, transmitido por Canal 11.
En entrevista con CNN, la científica afirmó que muchos de los grandes retos científicos solo podrán resolverse con una mayor participación de mujeres.
Katya Echazarreta: una mexicana en el espacio
Katya Echazarreta marcó un antes y un después al convertirse en la primera mujer mexicana en viajar al espacio.
Originaria de Guadalajara, emigró a Estados Unidos a los siete años y más tarde estudió ingeniería en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
Su trayectoria incluye colaboraciones en proyectos de la NASA y, en 2022, su participación en una misión de Blue Origin, un logro histórico para México y para las mujeres en la ciencia.
Actualmente, lidera la Fundación Espacial Katya Echazarreta, desde donde impulsa a jóvenes —especialmente mujeres— a desarrollar carreras en ciencia y tecnología.
Erika Lara: de Puebla para el mundo
Nos llena de emoción hablar de una poblana tan increíble como Erika López Lara, quien estudió Ingeniería en Nanotecnología y Ciencias Químicas en el Tecnológico de Monterrey.
A muy temprana edad creó y fundó la Asociación Civil Worldwide Education in Environmental Development and sustainability (WEEDS A.C.).
Erika también estudió tres Maestrías en países como Francia, Italia y Estados Unidos, por lo que domina cuatro idiomas.
Actualmente está haciendo un Doctorado en la UCLA, una de las universidades más prestigiosas del mundo; además se encuentra creando un empresa con uno de sus descubrimientos.
La poblana también es Embajadora de la American Chemical Society ante la ONU en temas de cambio climático.
Y, por si eso fuera poco, es instructora de zumba certificada, hace yoga, va a terapia y, a través de sus redes sociales, comparte consejos útiles y prácticos.
¡Sin duda un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones!
Inspirar, acompañar y abrir camino
Erradicar prejuicios y estereotipos de género requiere trabajo colectivo.
La ciencia necesita más voces femeninas, más referentes y más espacios seguros donde niñas y mujeres puedan aprender, crear y liderar.
Inspirar, promover y sostener la participación de las mujeres en la ciencia no es opcional: es una responsabilidad compartida y una apuesta por un futuro más justo, innovador y diverso.
Podría interesarte:
Matilde Montoya: Primera doctora mexicana que desafió al patriarcado
amb












