miércoles, enero 28, 2026
24.2 C
Puebla
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

Franeleros: la enfermedad de la vía pública

Dicen los que saben que quien no ha sido amenazado por un franelero no se ha estacionado lo suficiente en esta ciudad.

Porque el franelero moderno ya no cuida coches: administra el miedo.

Se apropia de la calle, cobra derecho de piso sobre el asfalto y deja clara la advertencia cuando alguien se niega a pagar: “luego no diga que no le avisé”.

El debate lleva años empolvándose.

Para algunos, es trabajo honesto.
Para otros, extorsión con chaleco fosforescente.
Y para la ley, un tema pendiente.

Las pruebas sobran:

Videos virales, gritos, amenazas, agresiones abiertas y policías que observan sin intervenir.

Ayer la violencia escaló. Dos periodistas fueron agredidos por documentar lo que ocurre todos los días. No por mentir. No por provocar. Por mostrar.

Y eso debería encender todas las alarmas.

Porque las preguntas ya no son retóricas:
¿Quién va a poner orden?
¿Quién responde por las agresiones?
¿En qué momento la calle dejó de ser pública?

Lo verdaderamente grave es que el franelero no desafía al automovilista: desafía al Estado.

Ni reglamentos, ni parquímetros, han logrado sacarlos del negocio. Siguen cobrando impunemente, frente a todos, a plena luz del día, como si hubiera dos autoridades en la ciudad: la legal… y la del bote con trapo.

Y hasta ahora, la segunda parece mandar más ¿O no?

*
Email: miguelcholula.mx@gmail.com
X: @MigueCholula
FB: Migue Cholula

ÚLTIMOS ARTÍCULOS