miércoles, enero 28, 2026
12.5 C
Puebla
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

Remesas a México en 2026, estabilización tras escenario de cautela

En un contexto de cambios en la política migratoria y fiscal de Estados Unidos, así como de una moderación en la actividad económica internacional, la entrada de remesas a México en 2026 se perfila bajo un escenario de estabilización con crecimiento marginal, luego del ajuste observado en 2025.

Así lo señaló Anselmo Salvador Chávez Capó, profesor investigador de la Licenciatura en Administración Financiera y Bursátil de la UPAEP.

El especialista recordó que México venía de una década de crecimiento sostenido en el flujo de remesas, con incrementos anuales de entre 5 y 7% entre 2020 y 2023. Sin embargo, 2025 marcó un punto de inflexión, al registrarse una estabilización y posterior contracción tras alcanzar niveles históricamente altos en 2024.

De acuerdo con cifras preliminares y estimaciones disponibles a enero de 2026, el cierre de 2025 se ubicó entre 60 mil y 61 mil millones de dólares en remesas, lo que representa una caída aproximada de 5.8% frente a los 64 mil 745 millones de dólares registrados en 2024. Además, se observaron caídas anuales consecutivas durante más de siete meses, un comportamiento no visto desde la crisis financiera de 2008-2009.

Chávez Capó explicó que el ticket promedio por remesa se mantuvo estable, entre 390 y 405 dólares, pero disminuyó el número de transacciones, reflejando una menor frecuencia de envíos por parte de los connacionales en el extranjero.

Pese a la contracción, subrayó que las remesas siguen representando alrededor del 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y continúan siendo una de las principales fuentes de divisas del país, solo detrás de las exportaciones, además de contribuir a compensar el déficit comercial petrolero.

Entre los principales elementos que explican la desaceleración en el flujo de remesas, el académico destacó: El endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos, que redujo el flujo de nuevos migrantes y limitó la incorporación de nuevos remitentes.

La fortaleza del peso frente al dólar, con un tipo de cambio promedio entre 17.90 y 18.20 pesos, que redujo el monto recibido en moneda nacional. Por ejemplo, un envío de 400 dólares pasó de equivaler a cerca de 8 mil pesos a alrededor de 7 mil 200, una diferencia de aproximadamente 800 pesos.

La ausencia de estímulos fiscales extraordinarios en Estados Unidos, a diferencia de años previos.

El elevado costo de vida en Estados Unidos, que presiona el ingreso disponible de los migrantes y limita su capacidad de ahorro y envío.

De cara a 2026, Chávez Capó señaló que no se prevé una crisis, sino una etapa de estabilización con recuperación marginal. Las proyecciones de analistas, bancos privados y autoridades financieras apuntan a un crecimiento de entre 1.5 y 2.7%, con un flujo estimado cercano a 62 mil millones de dólares, aún por debajo del máximo observado en 2024.

Este comportamiento estaría acompañado por una desaceleración suave de la economía estadounidense, lo que permitiría mantener niveles de empleo relativamente estables para la población migrante, aunque sin generar un repunte significativo en los envíos.

Entre los riesgos para el flujo de remesas en 2026, el especialista destacó:

La entrada en vigor del impuesto del 1% a las remesas enviadas en efectivo en Estados Unidos, vigente desde el 1 de enero, que podría reducir los montos enviados o forzar a los migrantes a buscar canales digitales.

ÚLTIMOS ARTÍCULOS