domingo, enero 18, 2026
19.4 C
Puebla
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

Caen remesas mexicanas 5.7% en noviembre

En noviembre de 2025, las remesas enviadas por mexicanos desde el extranjero volvieron a mostrar una contracción significativa: cayeron 5.7% respecto al mismo mes de 2024, sumando US$ 5, 125 millones según datos oficiales del Banco de México.

Este descenso no es un hecho aislado: representa la octava caída mensual consecutiva en los envíos de remesas hacia México, consolidando una tendencia a la baja que ha marcado gran parte de 2025. Los datos comparativos muestran que durante los primeros once meses del año, las remesas totalizaron US$ 56,469 millones, un nivel inferior al registrado en el mismo periodo de 2024, que fue de US$ 59,523 millones, lo que implica un retroceso acumulado de alrededor del 5.1%.

Este patrón negativo es especialmente significativo porque rompe con un ciclo de crecimiento que había durado más de una década. Expertos señalan que factores externos como las políticas migratorias más estrictas en Estados Unidos y un mercado laboral menos favorable para los migrantes mexicanos han erosionado el flujo de remesas.

Las remesas representan una fuente crucial de ingresos para millones de hogares mexicanos, especialmente en regiones con menores oportunidades económicas. La caída sostenida afecta el consumo familiar, la inversión en educación y salud y en general, presiona la actividad económica a nivel local. Además, la caída en el poder adquisitivo real que traen estas remesas —por la apreciación del peso frente al dólar y la inflación interna— ha reducido aún más el valor de los recursos que llegan a las familias.

Varias instituciones financieras, entre ellas BBVA Research, han señalado que las remesas podrían cerrar 2025 con una contracción anual de alrededor del 4.7%, con un flujo total cercano a US$ 61,700 millones. Si se confirma esta cifra, sería uno de los pocos años desde la década de 2010 en que México registra una caída anual en el envío de remesas, superando incluso algunas contracciones moderadas observadas en años recientes.

De cara a 2026, las expectativas continúan siendo desafiantes. Desde el 1 de enero de 2026 entró en vigor un impuesto del 1% en Estados Unidos sobre remesas enviadas en efectivo, money orders y cheques, lo que podría añadir presión adicional sobre los flujos si los migrantes no cambian sus métodos de envío. Aunque la mayoría de los mexicanos en Estados Unidos (alrededor de 84%) utilizan cuentas bancarias para enviar dinero —formas exentas del impuesto—, este cambio podría modificar hábitos de envío y reducir los montos totales.

A nivel macroeconómico, las remesas seguirán siendo un indicador clave para medir la resiliencia del ingreso familiar y la capacidad de recuperación del consumo interno en México durante 2026.

Mi correo ricardocaballerodelarosa@gmail.com

ÚLTIMOS ARTÍCULOS