La noche del domingo se vivió la gran final de La Granja VIP.
Y quien protagonizó un momento histórico fue César Doroteo. «Teo» de «Pepe y Teo».
Adal Ramones y Kristal Silva fueron, como cada domingo, los encargados de anunciar los finalistas de este reality.
¿Quién ganó La Granja VIP?
La quinta finalista fue La Bea, mientras que la cuarta finalista fue Kim Shantal.
Así que el primer lugar se encontraba en los tres «caballeros» que llegaron a la final.
Para sorpresa de muchos, el tercer lugar lo ocupó César Doroteo, uno de los participantes con más nominación en el reality.
Finalmente, con todo y su oscuro pasado en prisión, con la etiqueta de violentador y con actitudes reprobables en La Granja, el segundo lugar fue para Eleazar Gómez.
Por lo que Alfredo Adame se coronó como ganador indiscutible gracias al apoyo del público.
¿Qué hicieron César Doroteo y su pareja en la final de La Granja VIP?
Emmanuel, pareja de César Doroteo, fue el primero que abrazó a Teo tras su salida de La Granja VIP.
El gamer, cantante y drag ya había asistido a algunas de las galas del reality show, generando así una conversación sobre su relación con César.
Sin embargo, para sorpresa, alegría y desagrado de muchas personas, la pareja protagonizó un momento clave de la noche.
César Doroteo y Emmanuel se besaron durante la gran final de La Granja VIP, no fue un «piquito», fue un beso de esos en los que ves estrellitas.
Y el momento fue histórico porque fue la primera vez que TV Azteca transmitió un beso gay en televisión abierta.
Una de las reacciones más comentadas fue la de Kristal Silva quién, sin querer o queriendo, se volteó hacia otro lado.
Algunas personas creen que sólo se estaba acomodando el vestido, otras que simplemente mostró su homofobia.
Lo cierto es que este momento, seguramente, pudo generar discusión en muchas casas mexicanas.
Y quizás fue un buen momento para que las infancias supieran que el amor es libre y que la carga cultural y los roles ya quedaron en el pasado.
Eso en el mejor de los casos, pues, en otras casas, quizás, algún niño o niña o adolescente se sintió identificado, pero inmediatamente vinieron comentarios como «qué horror, se van a ir al infierno».
Lo cierto es que, seas fan o no de César Doroteo, este momento marcó un antes y un después.
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