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En invierno debes cenar más temprano

Compartimos el ¿por qué las cenas en invierno las debes hacer más temprano?

Ya se acerca el invierno y es importante el hecho de cenar más temprano durante el invierno, además es una decisión que nos puede ayudar a mejorar el metabolismo, tu descanso y hasta el estado de ánimo en los días fríos de este año.

Debes conocer un estudio publicado en The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, ya que ajustar el horario de la cena durante los meses de invierno alinea mejor el metabolismo con los ritmos circadianos, lo que se traduce en beneficios significaticvos para la salud metabólica y el sueño.

La cronobiología invernal ya que el reloj interno también se congela

Es más el invierno no sólo trae bufandas, noches largas y antojos calóricos. Sino que además modifica la manera en que nuestro cuerpo es el que regula las funciones clave tales como la digestión, la temprarura y el sueño.

Ahora hablaremos de terminos biológicos, ya que nuestros ritmos circadianos se alteran por la menor exposición a la luz solar, lo que afecta de manera directa a la liberación de melatonina y otras hormonas con el apetito y la energía.

De acuerdo a especialistas en cronobiología aseguran que el hecho de comer tarde en invierno ya que puede desajusta el metabolismo, genera acumulación de grasa abdominal y empeora la calidad del sueño.

Así que si cenas antes de las 19:00 horas puede ser una estrategia eficaz y natural para mejorar la salud durante el invierno.

Mejora tu metabolismo cenando temprano en invierno

Mejora tu metabolismo cenando temprano en invierno

De acuerdo a estudios que sugieren adelantar la última comida del día mejora la sensibilidad a la insulina, reduce la glucosa en sangre y promueve una mayor oxidación de grasas durante el sueño.

Ya que esto pasa debido a que el cuerpo, en sincronía con el ritmo solar, lo que lo vuelve menos eficiente en la digestión y absorción de nutrientes por la noche.

Según un estudio clínico nos muestra que quienes cenaban antes de las 18:30 horas en invierno tenían una menor variación en su glucemia nocturna, menos picos de insulina y mejor calidad de sueño REM.

Otra es que el hecho de cenar temprano permite al cuerpo entrar más rápido en la fase de reparación celular, algo que es clave para la longevidad metabólica.

En invierno la relación con la comida cambia

En invierno la relación con la comida cambia

Debido a que las largas noches invernales incrementan la producción de melatonina y disminuyen los niveles de serotonina y dopamina, lo que afectan el estado de ánimo de las personas.

Además el cuerpo busca el calor y la energía rápida quieren más los carbohidratos, las grasas y las cenas pesadas.

Dicho impulso evolutivo, lo que en ocasiones ayudó a nuestros ancestros a sobevivir del frío, actualmente nos juega en contra.

Y más si le aumentamos la cena tardía, las probabilidades de incremento de peso, insomnio y fatiga matutina se multiplican.

Así si cenamos temprano se puede contrarrestar este efecto y se ayuda al cuerpo a mantenerse en equilibrio sin que se renuncie a los placeres de una comida reconfortante.

La ciencia apoya el «early dinner» invernal

De acuerdo a un análisis de comportamiento alimentario donde más de 50,000 personas, el equipo del Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism encontró que el horario de la cena va a impactar de manera directa a la salud cardiometabólica, independientemente de lo que se come.

La ciencia apoya el early dinner invernal

Lo que quiere decir que no solo importa qué comes, sino que cuándo lo comes. El hecho de comer tarde, en especial en invierno, cuando la digestión es más lenta y el gasto energético menor, se asocia con mayor riesgo de obesidad, hipertensión y resistencia a la insulina.

Por lo que en los meses de fríos, el cenar más temprano no es una manía de los abuelos ni es una moda de influencers saludables, esta es una decisión que se basa en biología, en evolución y en ciencia.

Y es que cuando el sol se esconde más pronto, el cuerpo además empieza a bajar la cortina y a seguir comiendo cuando ya no estamos preparados para seguir digiriendo solo para generar ruido en un sistema que pide silencio.

El cenar temprano es una forma sutil de cuidar la salud sin grandes sacrificios. Por lo que una cena ligera antes de las 7 de la tarde puede ser un regalo invernal que le otorgues a tu metabolismo.

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Alejandra Delgadillo
Egresada de la licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UPAEP. Colaboradora en El Sol de Tlaxcala. Reportera de Noticias en Grupo Acir Puebla, donde tenía a mi cargo las fuentes de Salud, Instituciones Asistenciales, Iglesias, Agrarias, Ecología y Empresariales. Participé en el área de prensa de la Delegación del ISSSTE Puebla. Las secciones que escribo son: Vida Sana, Cábalas y Tradiciones, Mamás y Algo Más, Feminismo Hoy, Salud, Economía, Ciudad y Seguridad, en Revista Única. Además, soy colaboradora del programa de radio Cinco Mujeres en Cinco Radio. Coautora del libro “Crónicas de Puebla, 50 años”.

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