La cantante y compositora recuperó el control total de su obra: ya es dueña de todos sus másters.
Taylor Swift anunció que, tras años de disputa por los derechos de su catálogo, adquirió oficialmente la propiedad completa de sus primeros seis álbumes.
Esto incluye las grabaciones maestras de sus canciones, así como los videoclips, documentales, artes visuales, fotografías promocionales e incluso temas inéditos.
En otras palabras, todas sus eras vuelven a estar bajo su control ¡YAS, QUEEN!
El conflicto entre Taylor Swift y Big Machine Records
Todo comenzó en 2019, cuando su antiguo sello discográfico, Big Machine Records, fue adquirido por Scooter Braun.
Con esa compra, Braun obtuvo los másters de los primeros seis discos de Swift, lo que generó una gran polémica y una oleada de apoyo a la cantante por parte de sus fans y colegas de la industria.
La respuesta: regrabaciones como acto de resistencia
En respuesta a esta situación, Swift decidió regrabar sus álbumes para recuperar la propiedad de las nuevas versiones.

Este movimiento estratégico fue un éxito comercial, pero también un acto simbólico de empoderamiento artístico.
La venta a Shamrock Capital y el acto final de Taylor Swift
Tiempo después, Scooter Braun vendió los derechos de las grabaciones maestras a la firma de inversión Shamrock Capital.
Aun así, Taylor no cesó en su objetivo y, finalmente, ha logrado adquirir esos derechos, consolidando el dominio completo sobre su música.
«Toda la música que he hecho… ahora pertenece… a mí. Y todos mis vídeos musicales. Todas las películas de conciertos. La portada del álbum y la fotografía. Las canciones inéditas. Los recuerdos. La magia. La locura. Cada época. El trabajo de toda mi vida», dijo en una carta.
Taylor Swift, la única dueña de su historia
Con esta adquisición, Taylor Swift ahora tiene el control total de su obra: puede decidir cómo se usa, se distribuye y se proyecta su legado.
Este hito marca un momento histórico en su carrera y en la industria musical, al subrayar la importancia de que los artistas conserven los derechos sobre su propio trabajo.
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