¡Qué les cuento!
Estoy muy emocionado porque ya pronto (el 8 de febrero) estreno mi primer videoclip ¡La trama está hermosa!
Tan hermosa como las cartas (o e-mails) que a veces llegan.
Cuentan que el presidente de todos ustedes vendrá a Puebla este fin de semana, quien, por cierto, ya recibió su carta salomónica para asistir al desfile conmemorativo del 5 de mayo. Dice que lo analizará. Veamos cómo le va en el evento del Sr. Abdala ¿Habemus senador?
Otras cartas que también están llegando son las de los gasolineros del centro y sureste del país a Pemex. Inicia el desabasto y pronostican que escalará en los próximos días.
Decía el gran compositor y maestro español Manuel Alejandro:
“A veces llegan cartas con sabor a gloria,
llenas de esperanza…”.
Y que hoy en día traducimos a emails, twits, whatsapps, etc…
Como los que muchos conocidos me han mandado con peculiar emoción:
“Fíjate, chico único: ya me prometieron posición en cuanto lleguen los cambios. Abogaron por mi”.
¿Será? Lo dudo. Espero que no les llegue su carta, de renuncia.
La carta que le trajo toda la esperanza y tranquilidad a Ovidio, fue la de la suspensión definitiva a su extradición. Así sucede cuando tu abuelito te quiere mucho y no permite que te hagan daño. Castigado, pero en su casa.
Su papá como sea, pero ¿La criatura? Le escribió exactamente igual que la canción:
“Son cartas que te dicen que al estar tan lejos todo es diferente…”.
El chico único también recibe cartas, emails, y todo lo referente. Pero, queridos amig@s: Aquí no hay dados cargados.
Estimado lector: si me va a escribir, que sea para invitarme a cenar, no para dedicarle una columna.
Con cariño para ustedes.









