Mi memoria es aquella nube
que otrora vestía manceba
de cada sueño los diseños
soltados al amanecer.
Desde entonces anonadada
ha visitado de las montañas
el dolor ausente de la distancia
con que duerme la arrogancia
el aire escurridizo y mediocre
que se esconde bajo alas de pájaro
que huye de torrentes de tempestad
porque viola reglas universales
la estrechez de muchas cabezas
cuya inteligencia niega lo invisible
cuando reposan los ciclos humanos
ensartados en sombras sagradas
el asombroso mundo de aviones
que nunca inspiran ni formas ni arengas
porque escurren veloces los deslices
de quienes se han quedado sin sueños
el estrépito tañer de moscas
en su intento de permanecer en quietud
mientras espantan de los muertos
aquellos oscuros pecados invertebrados.
Una luna original me arrojó
a la espuma del desmemoriado
y fui animales y flores y faros
en su realidad o invectiva al creador.
Cuánta belleza junta al mirar
tan lejos como se sueña y se viaja
el solo posarse desmadejado de aquel
engaño maravilloso que parece cielo.
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com









