Se piensa que fue de los primeros en morir porque tenía el puesto de centinela

Hoy hablaremos de Vicente Suárez uno de los cadetes que fallecieron en la batalla del Castillo de Chapultepec el 13 de septiembre de 1847. Los historiadores aun no se ponen de acuerdo con su lugar de nacimiento en algunas biografías lo marcan como la ciudad de Puebla, esto debido a que existe en los archivos de la parroquia de San José la fe de bautizo del joven, por lo que se mando a colocar una placa donde se dice que en este lugar fue bautizado, y en otras como que fue en Xochitlán de Romero Rubio hoy Xochitlán de Vicente Suárez, el 3 de abril de 1933.

Su nombre completo Vicente de la Soledad Suárez Ortega; sus padres Miguel Suárez, fue militar y era el primer ayudante de caballería y su madre fue María de la Luz Ortega, era de origen humilde. El 21 de octubre de 1845, cuando Vicente tenía 12 años ingresó al Colegio Militar. Fue asignado a la Segunda Compañía de Cadetes.

Al entrar al Colegio estaba “deseoso de serle útil a la patria en cualquier ciencia del expresado colegio” y con la convicción de su padre de que en el colegio “serán seguros sus adelantos en todas las materias, para su completa educación, de la que ocurriere también a favor del alto gobierno”.

Se cree que Vicente Suárez fue de los primeros en morir en la batalla. Esto por que ocupaba el puesto de centinela, al momento del ataque. Aún no comenzaban a descender los alumnos por las ventanas del mirador cuando los invasores irrumpían en algunos de los patios y estancias del castillo. Como era de los de más corta edad, Suárez se disponía a seguir al capitán Alvarado, pero se detuvo a repeler a los primeros estadounidenses que se acercaron.

Cuenta Ignacio Molina que Vicente, “uno de los más niños del colegio, y por su pequeña estatura pertenecía a la segunda compañía, al consumarse el asalto marcó el alto a los enemigos atravesando el estómago de uno de ellos con un formidable golpe de bayoneta y sostuvo con los demás un reñido combate”. Molina confesó saber esto porque lo escuchó de José T. Cuéllar, quien así narró lo sucedido: “El alumno Suárez era delgado, nervioso y de constitución delicada pero de mirada viva y de ánimo resuelto”. Luego, dice Cuéllar: “Desde que comenzó el asalto, el fuego de fusilería se generalizó por todas las líneas. Yo me mezclé de mi orden en un pelotón de soldados del batallón de San Blas y me puse con ellos a hacer fuego en el pasillo o glorieta semicircular del mirador. Después de haber agotado el parque de mi cartuchera, una detonación sobre mi cabeza me hizo volver la cara: el enemigo estaba a cinco pasos. En ese momento vi correr a Suárez con su pequeño fusil en la mano, a tiempo que el primer estadounidense bajaba la escalera. Suárez subió a su encuentro y con formidable golpe atravesó al enemigo por el estómago”. Ni Molina ni Cuéllar vieron morir a Suárez, quien seguramente fue rodeado y acribillado por los invasores.

El Castillo estaba rodeado por norteamericanos, que eran más y mejor armados pero la respuesta bravía de Suárez y los otros cadetes los llevó a pasar a la historia como niños héroes pues no flaquearon a la hora de enfrentar al enemigo.Por lo que, Vicente, disparó contra uno de ellos, dándole muerte. E hirió con su bayoneta a otro. Su heroicidad le costó la vida, pues los soldados enemigos le mataron. Falleció el 13 de septiembre de 1847, con tan sólo, 14 años de edad.

Con información de Es Historia, México Lindo y Querido