La película, dirigida por Gary Dauberman y protagonizada por Mckenna Grace, se estrena este viernes, 12 de julio.

El universo de Expediente Warren tiene mucha vida por delante. Y para muestra que uno de los estrenos de esta semana sea Annabelle vuelve a casa, la tercera entrega de la saga sobre la muñeca diabólica que llega a las salas de cine este viernes, 12 de julio. Esta vez, el filme narra cómo este objeto llega a la habitación de artefactos de Ed y Lorraine Warren y atormenta a Judy Warren, la hija del matrimonio de demonólogos.

Mckenna Grace da vida a esta última, mientras que Patrick Wilson y Vera Farmiga repiten como los Warren. Quien también vuelve es James Wan, el «padre» de este universo que ejerce, en esta ocasión, de guionista y productor. Dirige Gary Dauberman, un veterano de la franquicia que debuta detrás de las cámaras tras escribir los guiones de La monja, Annabelle y Annabelle: Creation. Hemos tenido la oportunidad de hablar con todos ellos y los dos nuevos fichajes de la saga, Madison Iseman y Katie Sarife, sobre Annabelle vuelve a casa.

La película se estrena después de conocerse la muerte de Lorraine Warren el pasado 18 de abril de este año. Farmiga, que lleva interpretándola en la gran pantalla desde 2013 con la primera entrega de Expediente Warren, reconoce estar muy «conmovida«.

«Estoy increíblemente conmovida por Lorraine y escuchar su testimonio… Saber que lo que hizo para ganarse la vida fue pura compasión. Lo que hizo para ganarse la vida se volvió tan oscuro y tan diabólico y tan turbio… Pero ella fue por la vida con tanta franqueza y elegancia y dulzura y alegría«

Farmiga, además, agradece poder dar vida a un personaje femenino así en el que «la fuerza viene de la gracia y la generosidad de espíritu y la compasión«. «No tengo que interpretar un personaje femenino en el que el poder viene de la belleza y la sensualidad. Esto es diferente. Es un tipo diferente de valentía. Es genial e increíble interpretarlo«, añade.

Las películas de la saga siempre se han centrado en el matrimonio de demonólogos, pero el guionista y director Dauberman llevaba tiempo con Judy Warren en la cabeza. «Fue James quien se acercó a mí y me dijo: ‘¿Y si contamos la historia de cómo trajeron a Anabelle a casa, la pusieron en la habitación de los artefactos y exploramos lo que sería tener su maldad en presencia del resto de todas las demás y lo que eso supone?”, recuerda. «Me quedé pensando, y estuve pensando durante años, en Judy Warren y cómo era ser la hija de Ed y Lorraine Warren haciendo lo que hacían, y despertándose por la noche porque escuchaba el chirrido de los frenos del coche en la entrada, y asomándose a la ventana».

Para Wan, el encanto de Ananbelle está en que «No es una ‘muñeca asesina». No sale, va por ahí, coge un cuchillo de la cocina… Ella no hace eso. Solo se queda ahí sentada». Como cuenta el productor, director y guionista:

«Tiene mucha presencia y la idea de que la verdadera muñeca Annabelle, en la que está inspirada la cinematográfica, la historia detrás de ella es que un espíritu inhumano se ha obsesionado con esa muñeca y se ha negado a dejarla. Hay algo en eso que hace que… La historia detrás de ella la hace muy intrigante para la audiencia y por eso creo que está siendo tan popular estos años»

Porque sí, Annabelle, como muchos otros de los casos de los Warren que has visto en la gran pantalla existieron de verdad. No solo eso, también la famosa habitación en la que guardaban todos aquellos objetos endemoniados. En Annabelle vuelve a casa, este lugar se convierte en un personaje más. «Es la gran constante (de la saga). Porque la habitación real, sin sorprender a nadie, es muy diferente de la de las películas, pero cuando vemos Expediente Warren, Expediente Warren 2, esta y Expediente Warren 3; la gran constante de todas ellas (es la habitación de los artefactos)», declara Wilson. «Extrañamente, con todas las películas que hacemos, esa es la habitación más cómoda», bromea.

Fuente: Sensacine.