Una de las complicaciones más ignoradas por tener elevada la glucosa en sangre es la afección en la salud sexual. Esto se vuelve más difícil porque 1 de cada 2 personas que viven con diabetes desconocen que tienen esta condición. Aún para las personas diagnosticadas con diabetes franca es difícil abordar el tema por tratarse de un problema íntimo. Es por ello que educadoras en diabetes invitan a la población a derribar mitos y tabúes para poder recuperar su calidad de vida, tanto de la salud en general como de su salud sexual.

Ante este panorama, Ana Segundo, Educadora en Diabetes de BD Ultra Fine indica: “Las afecciones en la salud sexual relacionadas con la diabetes son tan importantes como las complicaciones por una diabetes mal controlada que ya son conocidas: pérdida de la visión, daño al riñón, pie diabético, etc.

Para llevar un estilo de vida saludable, en general, lo primero es la prevención. Monitoreos frecuentes de la glucosa nos ayudarán a determinar cómo se encuentran nuestros niveles en sangre y así sabremos cual es el camino a recorrer con asesoría y tratamiento de nuestro médico tratante y profesionales de la salud. Un diagnóstico oportuno de diabetes así como una insulinización temprana nos ayudarán a evitar o retrasar cualquier tipo de complicación que se pueda presentar”.

Es más común de lo que parece que las personas se enteren que viven con diabetes cuando van a clínicas especializadas sobre salud sexual (ginecólogos o urólogos, por ejemplo) sin saber que la diabetes es la raíz del problema que fueron a atender, o al menos, lo que está generando complicaciones.

En las mujeres, se suelen presentar síntomas como disminución del deseo sexual, fatiga, baja lubricación vaginal e incomodidad en el acto sexual. En los hombres, se presenta la disfunción eréctil. Los mecanismos vasculares son los más involucrados en personas que viven con diabetes, ya que si la glucosa en sangre no está en niveles adecuados, disminuye la irrigación en el miembro, esencial para mantener una erección, debido a que la densidad de la sangre es muy pesada por el exceso de glucosa y con el tiempo el calibre de los vasos sanguíneos se va estrechando. En ambos casos se manifiestan estos síntomas de manera gradual.

Para mantener la diabetes bajo control y recuperar un estilo de vida saludable, Ana Segundo dice que lo más importante es reconocer que se tiene un problema para poder tomar acción, esto es tanto con la diabetes como en la salud sexual.

La administración de insulina es el tratamiento óptimo para el control de la glucosa en sangre. Con buenas herramientas este tratamiento se volverá una experiencia cómoda, única, segura y confiable. Para una inyección correcta las dimensiones de las agujas deben ser las más cortas y ultra finas, de 6mm para jeringa convencional y 4mm para dispositivos tipo pluma, para que la insulina sea depositada en el tejido graso y actúe de la manera esperada.

Existen agujas que debido a sus biseles en la punta producen menos dolor al ser insertadas en la piel, lo que fomenta adherencia al tratamiento. Las agujas y dispositivos no se deben reutilizar para no afectar la dosis de insulina indicada por el médico y evitar daños en la piel.

Existen grupos de apoyo en distintas instituciones para personas que viven con diabetes, así como terapia especializada individual relacionada con la diabetes donde el paciente se siente en más confianza de abordar temas íntimos como la sexualidad. Lo importante es actuar al respecto y ponerle una solución orientada e informada para ésta y otras complicaciones que se pueden prevenir o solucionar.

Fuente: Selecciones.