Hoy es la fiesta de San Juan Bosco.

San Juan Bosco, sacerdote y educador su fiesta el 31 de enero, es uno de los santos que se venera mucho en Puebla, hay varias escuelas salesianas donde se aplican los preceptos de este santo, como son el Instituto Juan Ponce de León ubicado en la 10 poniente No. 1711, el oratorio Don Bosco que esta la 5 sur No. 1508 y el de la 17 poniente 306 y el colegio Trinidad Sánchez Santos de la 3 norte No. 2803, entre otras. Una muestra de la devoción a San Juan Bosco se demostró los días 8 y 9 de agosto del 2010 cuando las reliquias estuvieron en la ciudad.

Es patrono de los magos e ilusionistas del cine, escuelas de atesanos, imprenta y de los jóvenes. Pero ¿quién fue Juan Bosco? Nació el 16 de agosto de 1815 en Castelnuovo, Italia al norte del Roma, hijo de Francisco Luis Bosco un sencillo campesino y Margarita Occhiena era analfabeta debido a que era muy pobre, pero se superó y aprendió a leer. Tuvo dos hermanos José y Antonio, hijo del primer matrimonio de su padre.

Los Bosco de I Becchi eran en realidad una familia del campo que sobrevivía como peones de los Biglione, el 11 de mayo de 1817, cunado Juan tenía 21 meses de edad, falleció su padre a causa de una pulmonía y la responsabilidad de la familia quedo en las manos de su madre Margarita. Su madre resultó una gran educadora, en la casa tenía que soportar el hambre y faltaban muchas cosas materiales, pero había mucho amor y gran religiosidad.

Cada madrugada se rezaba el rosario y cada noche se leía la vida de un santo y una página de alguna publicación que hablará de misiones. Los niños crecieron amando y reverenciando a Dios. Juan deseaba estudiar, pero en la vereda no existían escuelas y no tenían dinero para ir al pueblo a estudiar, pero un tío del pequeño le enseño a leer, Juan empleaba todo su tiempo libre para leer y aprender el catecismo.

A los 9 años el niño tuvo el primero de sus 159 sueños proféticos, en donde se le apreció Jesús y la Virgen María y le presentaron un montón de fieras que luego se convirtieron en corderos, además le muestran una multitud de jóvenes y le dicen “Este será tu oficio: cambiar jóvenes tan difíciles como fieras, en buenos cristianos tan dóciles como corderitos”.

San Juan Bosco con Santo Domingo Sabio

 Pese a su pobreza Juan Bosco logro estudiar, pero le cuesta verdaderos sacrificios, pero tenía una memoria prodigiosa que le permitía recordar todo lo que leía y escuchaba; llego a pedir limosnas entre sus vecinos para poder asistir al colegio, nunca supo lo que fue comprar libros nuevos o estrenar ropa, todo era de segunda mano, esto lo ayudo posteriormente a dedicar su vida a procurar facilidades de estudios a los que niños más necesitados. Logro ingresar al Seminario Diocesano de Chieri con los franciscanos así el 5 de junio de 1841 fue ordenado sacerdote por Monseñor Franzoni, Arzobispo de Turín, en la capilla privada arzobispal.

Sus tres grandes amores serán Jesús Sacramentado, María Auxiliadora y el Sumo Pontífice, de ellos habla continuamente y logra entusiasmar a sus discípulos de manera admirable por estos tres grandes valores del catolicismo. Su don de hacer milagros es un caso excepcional, para su canonización se presentaron 650 milagros obrados por él narrados con juramentos por testigos presenciales y después de muerto ha obtenido milagros portentos a favor de sus devotos.

Su entusiasmo por la juventud es único durante sus 47 años de sacerdocio parece que no vive sino para la juventud, se gana de tal modo el cariño de los jóvenes que es difícil encontrar a un educador como él, el trato era puro como un ángel, pero extraordinariamente afectuoso, todos se daban cuenta de que su preocupación era salvar el alma de casa uno de sus discípulos para lograr esto estaba resuelto a realizar cualquier sacrificio.    

Otra cualidad era su alegría, los muchachos de la calle lo llamaban “Ese es el padre que siempre está alegre. El padre de los cuentos bonitos”. Siempre estaba sonriente nunca lo encontraba nadie de mal humor no le escuchaban una palabra dura o humillante. Además tenía el don del buen consejo.

Con pocos medios materiales realizaba grandes obras, con solo tres monedas empezó un templo que costaba 300 millones y en cuatro años lo logró levantar. Le encantaba repetir “Cada ladrillo de este templo es un milagro de María Auxiliadora”. Con algunos de los muchachos pobres que iba educando logró fundar una Comunidad para educar a la juventud pobre, a sus religiosos les puso el nombre de “Salesianos” en honor del santo más amable que ha existido después de Jesús San Francisco de Sales.

En la actualidad los salesianos son 17 mil en 105 países, con 1, 300 colegios y 300 parroquias, también San Juan Bosco fundó a las hermanas Salesianas, hija de María Auxiliadora, las cuales son 16 mil en 75 países y se dedican a educar a la juventud pobre. Una labor a la que se dedicó fue a difundir la buena lectura, él mismo escribió más de 40 libros uno de ello se titula “El joven instruido”, alcanzó durante la vida de su autor más de 50 ediciones y llegó al millón de ejemplares, lo cual era mucho para ese siglo, cuando la imprenta no estaba tan desarrollada como ahora.

Los salesianos cuenta con 65 imprentas en el mundo y publican millones de libros religiosos a precios económicos para el pueblo, los escritos de San Juan Bosco son sumamente sencillos y fáciles de entender.

Fue un perpetuo limosnero a favor de los pobres, le costaba mucho sacrificio salir a pedir, pero los pobres aguantaban hambre y los niños desamparados necesitaban de ayuda para sus estudios por eso salía continuamente a buscar personas acomodadas para pedirles ayuda económica quienes le daban grandes cantidades de dinero. Al final de su vida tenía 100 mil niños pobres educándose en sus obras de beneficencia.

San Juan Bosco trabajo por las vocaciones y logró que 6 mil de sus discípulos se ordenaran sacerdotes cifra difícil de igualar en la vida de un apóstol. Sus últimas palabras la noche anterior a su muerte fueron “Jesús, María, mañana, mañana….Murió en la madrugada del 31 de enero de 1888, ese mismo día junto a su cadáver se obraron prodigios y curaciones.

Durante tres días la ciudad de Turín desfiló ante su cadáver, a su entierro asistieron muchos obispos, 300 sacerdotes y 300 mil fieles. Fueron tantos los milagros conseguidos al encomendarse a Don Bosco que el Sumo Pontíficelo declaró santo cuando apenas habían pasado 46 años de su muerte en 1934 y lo declaró patrono de los que difunden buenas lecturas y “Padre y maestro de la juventud”.

San Juan Boscoes patrono muy especial de los que necesitan conseguir empleo o de los que buscan facilidades para los estudios para los jóvenes y al rezar su Novena o encomendarse a él con mucha fe se obtienen cada año miles de favores extraordinarios. Con esto conocimos un poco más de este educador y maestro de la juventud.