El 13 de junio se celebra a San Antonio de Padua, que es el patrono de los novios, muchos lo consideran el santo del amor, por esto acuden al templo que se ubica en la 24 poniente número 102, en el barrio de San Antonio, a este lugar acuden tanto hombres como mujeres para solicitar al santo una pareja. En la fiesta patronal acuden las mujeres llevando un listón rojo algunas lo atan a los pies de la imagen del santo y le rezan la oración y le encienden una veladora; otras al listón le hacen 13 nudos,  en cada uno hacen una petición y lo dejan ahí. Esta es una las fiestas que aún se conservan debido a la gran devoción que hay por San Antonio.

Muchas mujeres en edad de casarse acuden para que San Antonio les haga el milagro y puedan encontrar al amor de su vida y se casen. San Antonio es conocido como el santo de los matrimonios, los que buscan pareja y los novios, algunas muchachas solteras tienen la costumbre de comprar una pequeña imagen del santo y pedirle su intercesión para conseguir novio; cuando esto no ocurría se colocaba al revés la imagen como castigo hasta que por fin se encontrara un buen partido.

Pero quien fue este santo nació en Lisboa entre 1191 a 1195 y falleció en Padua el 13 de junio de 1231, fue sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, es doctor de la Iglesia. Tenía gran capacidad de predica era proverbial. Al punto de ser llamado “Arca del Testamento”, por Gregorio IX; las citas bíblicas en los Sermones dominicales y Sermones festivos, ambas obras de su autoría acreditaba, que superaron las 6 mil, lo que supone un nivel de conocimiento escolástico que justifica el título específico que se le adjudicó, como doctor evangélico. Sus predicaciones en particular la de la Cuaresma de 1231, alcanzaron un éxito notable.

San Antonio participó en la fiesta de Pentecostés de 1221, junto con 3 mil frailes del Capítulo General de Asís, el más multitudinaria de los llamados Capítulos de las esteras, allí vio y escucho a San Francisco. Y una vez concluida la reunión Antonio solicitó a fray Graziano, provincial de Romaña, que lo tomara consigo para que le impartiese los primeros rudimentos de la fe espiritual. Fray Graziano lo envió a una pequeña ermita en las montañas del pueblo de Montepaolo para que sirviera como sacerdote. La convicción, cultura y talento de Antonio como predicador se mostraron primera vez en Forli en 1222, pronto se divulgó la noticia de la calidad de sus sermones y Antonio recibió una carta del propio San Francisco con el encargo de predicar y de enseñar Teología a los frailes. Luego, fue comisionado por el mismo Francisco para luchar contra la propagación de la herejía Cátara en Francia. Se traslado más tarde a Bolonia y a Padua, por lo que su tarea como predicador lo transformó en un viajero asiduo por el sur de Francia.

A los 35 o 36 falleció y fueron multitudinarias sus exequias, además se le atribuyeron muchos milagros, fue el segundo santo que más rápido fue canonizado por la Iglesia, luego de San Pedro Mártir de Verona; bajo el pontificado de Gregorio IX a los 362 días de su fallecimiento, hecho que ocurrió el 30 de mayo de 1232.