Hay que celebrar a los hermanos de sangre, de crianza y a los hermanos en la creencia.

El 5 de septiembre se celebra el Día Mundial del Hermano para rendir homenaje a uno de nuestros familiares más cercanos, con el que crecemos, compartimos techo e incluso, en algunos casos habitación, ropa, y confidencias. Al igual que existe el Día de la Madre, Día del Padre o Día de los Abuelos, los hermanos también merecen su propia jornada.

La elección de este día se debe principalmente a la fecha de fallecimiento de la Madre Teresa de Calcuta, quien dedicó su vida a realizar varias obras de amor por los demás por todo el planeta, encarnando el valor inconmensurable de la fraternidad.

Esta mujer de origen albanés y posteriormente naturalizada india, fue la fundadora de la congregación de las Misioneras de la Caridad en Calcuta en 1950. Y junto a sus hermanas llevó paz y sosiego a muchos necesitados en el mundo. Madre Teresa era una gran defensora de la unión de los hermanos. Decía que si no se vive para los demás, los que están presentes en nuestro día a día, la vida carece de sentido.

Con el ejemplo de Santa Teresa de Calcuta nos ha dejado como legado el valor de amar en lo concreto recibiendo al otro como a un hermano. Fue precisamente ese amor fraternal lo que le movió a acoger a los más necesitados, a los más pobres de los pobres, tanto en lo material como en lo espiritual.

Cuando el amor se pone en acción, nos sumergimos en una actitud de servicio, algo que ella remarcaba firmemente: “el que no sirve para servir, no sirve para vivir”. El amor nos invita a mirar más lejos y más ancho: una mirada fraterna hacia los demás que nos aleja de la indiferencia y nos anima a hacernos cargo de las necesidades ajenas viviendo la solidaridad.

Nuestra relación con los demás es lo que determina al final el valor de nuestras acciones. Aunque en la mayoría de los países se utiliza la fecha para celebrar junto a los hermanos de sangre o de crianza, esta fecha también se refiere a la hermandad espiritual, los hermanos religiosos con los que se comparte la misma creencia o fe.

En muchos lugares del mundo, este enfoque ayuda para extender la celebración hacia otras personas que no son nuestros hermanos de sangre, porque al fin y al cabo, tomos somos hermanos porque somos hijos del mismo Dios, o hijos del planeta, en el caso de las personas que no sean religiosas.

Aunque en la mayoría de los países se utiliza esta fecha para celebrar junto a los hermanos de sangre, también se refiere a la hermandad espiritual. El único país del mundo que le ha dado otra fecha al día del hermano es Argentina, y en este caso si se refiere al hermano de crianza o consanguíneo. El día es el 4 de marzo y se busca celebrar en familia.

No importa si celebras con tus hermanos en familia o con todos a los que consideras hermanos de espíritu. Lo importante es pasar una tarde agradeciéndole a la vida que haya puesto a esas personas en tu camino y recordarles que siempre contarán contigo, pase lo que pase, porque los une un vínculo fuerte.

Con los hermanos es natural sentir un instinto de protección para cuidarnos mutuamente. Cuando un hermano se siente solo o está viviendo alguna dificultad, muchas veces basta una simple palabra, una mirada o un gesto para llenar su corazón.

Quienes tienen hermanos saben también que aunque existan motivos para peleas, incluso de esos momentos se gana la oportunidad de sumar beneficios: aprendemos a perdonar, a compartir y a ser pacientes. El tener a alguien con quien compartirlo todo no tiene precio.

Entre hermanos se vive un vínculo que está fuera del efecto del tiempo porque con el pasar de los años se comparte una historia llena de anécdotas y recuerdos que permanecen para siempre. Y por mucho que las circunstancias cambien, estando lejos o cerca, los encuentros serán siempre como la primera vez.

Cuando descubrimos en el otro a otro yo, es decir, a un hermano, se genera confianza y mejora nuestra convivencia. Celebrar la hermandad es festejar el darnos a los demás y agradecer la presencia de otras personas especiales con quienes compartimos la vida.

También, puedes compartir un mensaje de hermandad por medio de las redes sociales y etiquetarlo con el hashtag #DíaMundialdelHermano.

¡Felicidades a todos los hermanos!

Con información Día Interancional de, Misiones Online y Aleteia