El Banco de México dio a conocer cambios en su perspectiva para este año hacia la baja. En su informe enero-marzo de 2019, señala que se revisaron las cifras de crecimiento del país y de una expansión esperada de entre 1.1 y 2.1% en el informe anterior (octubre-diciembre de 2018) se pasó a una de entre 0.8 y 1.8%. Para 2020, se continúa esperando que el crecimiento del PIB se ubique en un intervalo de entre 1.7 y 2.7%.

Además de estos datos, también se revisaron a la baja los datos correspondientes al IMSS en cuanto a la creación de puestos de trabajo. Respecto a esta variable, el informe prevé un menor dinamismo, cuya expectativa para 2019 se revisa de un intervalo de entre 620 y 720 mil en el informe anterior, a uno de entre 530 y 630 mil. Para 2020, el intervalo se mantiene sin cambio en uno de entre 650 y 750 mil.

En su informe destacó el Banco que existían algunos riesgos en el escenario de la inflación, entre los cuales mencionó que la cotización de la moneda se vea presionada por factores externos o internos. Al respecto acotó que la posibilidad de un surgimiento de nuevas disputas comerciales, de un escalamiento de las ya existentes o de la adopción de mayores medidas proteccionistas a nivel mundial, podrían afectar el crecimiento, la inversión y el comercio globales, así como los mercados financieros internacionales, en detrimento de la actividad económica en México.

Pues bien, la previsión del Banxico se cumplió pues el pasado 30 de mayo el presidente de los Estados Unidos anunció sorpresivamente el imponer aranceles progresivos a todas las importaciones de México, comenzando con un 5% el 10 de junio y llegando a 25% en octubre, en tanto no se resuelva la cuestión migratoria.

La anterior medida obligó al gobierno de López Obrador a redactar una carta dirigida al presidente Trump y comenzar a trabajar un plan de contingencia cuyos elementos podrían darse a conocer en unos días. Se espera que las medidas que se anuncien incluyan aranceles espejo en forma recíproca y algunas medidas compensatorias sobre todo para los principales productos que se exportan como automóviles y partes automotrices, equipos informáticos, productos del campo como vegetales, celulares y televisores.

Otros elementos que están en la discusión son la productividad, muy ligada al tema del crecimiento y del sector exportador de la economía, poniendo énfasis en la urgencia de fortalecer el estado de derecho, sobre todo con el incremento de la violencia y el número de muertes asociadas a las actividades de la actividad de los cárteles de la droga. Este tema muy delicado debido a los sucesos que se han presentado por la falta de respeto al ejército y su total carencia de respuesta ante eventos que lo denigran y que deslegitiman y ponen en seria duda su efectividad frente al combate a la delincuencia organizada.

También está la competitividad, que se combina con la necesidad de mantener una estricta disciplina fiscal con estabilidad de precios, la urgencia de aumentar las inversiones productivas, tanto públicas como privadas, así como el impulso de la educación ligada, particularmente, a la capacitación en y para el trabajo.

La coyuntura se torna difícil, las perspectivas de crecimiento se limitan aún más y se pone en riesgo la salud de las finanzas públicas, como resultado de las presiones ocasionadas por los aranceles, lo que podría generar una crisis que haría que el déficit aumentara y que se requirieran mayores recursos para el financiamiento de las obligaciones del sector público de la economía, con las consecuencias en posibles recortes ahora en programas sociales electoreros.

Bajo estas presiones y esta amenaza planteada por el gobierno de los Estados Unidos, no sólo llega al gobierno federal una crisis política sino que a ésta se acumula una emergencia económica. Ojalá que el presidente López se decida a actuar con una visión de estadista y con responsabilidad a la altura de su investidura, deje de ideologizar, soslaye sus respuestas demagógicas y populistas, trabaje para hacer frente a este momento de crisis y logre enfrentar con éxito la tensión mediante un plan inteligente y firme.