La pregunta inquieta por los tiempos que corren en México y en Puebla. Ellos saben que la fuerza de las juventudes se hereda y transmuta épocas y circunstancias que se hacen presentes cuando hay que sentar o derribar tiranos.

Puebla está convertida en la bandera de un movimiento estudiantil que despertó no uno, sino a muchas otras voces de una sociedad inmersa en un hartazgo donde se tocó a dos comunidades estudiantiles sólidas y con liderazgos como para no ahogar protestas: Buap y Upaep

Ambas tan disímbolas hallaron en la muerte de sus alumnos, la coincidencia que catapultó las voces de los jóvenes que tras décadas de permanecer en las aulas, se volcaron de manera pacífica y ejemplar a las calles de la capital poblana.

Los estudiantes siempre han sido “El David” de los Goliats en el poder.
La inseguridad y los feminicidios exhibieron la incapacidad de un gobierno estatal abyecto y ocupado en amordazar a los medios de comunicación, al viejo estilo morenovallista.

La lentitud para hacer frente a los problemas que hoy tienen en jaque a los poblanos, evidencia la fragilidad de un gobierno terco y obsesionado con trastocar las autonomías universitarias.

Los jóvenes ganaron la primera ronda. Sentaron a un gobernador como Luis Miguel Barbosa al que le faltan alcances para ser un negociador.

El tema no es menor cuando entre la comunidad universitaria universal se percibe el hartazgo hacia ellos, los que hoy gobiernan y mueven los hilos de un país, un estado y una ciudad, aletargados por los errores y omisiones de quienes en el pasado criticaron a esa mafia de la hoy ya forman parte.

Auditar y revisar los presupuestos universitarios no tendría nada de malo cuando de transparencia se trata. Sin embargo, forma es fondo. Y lo que hemos visto en Puebla es un simulado cobro de facturas que tiene en el ring al Gobierno del Estado y a la principal universidad pública: La Buap.

Los jóvenes salieron y será difícil volvernos a sentar en el pupitre.
Miraron que pueden empujar a un país, saben que a ellos les temen por su poder de convocatoria.

A una semana de las marchas de estudiantes en Puebla, El Puma rugió para respaldar a los poblanos. La UNAM se suma a una protesta y con ella, el efecto dominó inició en más universidades del país.

El rector Esparza sabe de la fuerza de los jóvenes. Una vez despiertos ¡aguas! Ellos pueden tirar rectores y también Gobernadores.

¿Qué le dirá el presidente AMLO al Gobernador Barbosa cuando tenga en las calles de la capital del país a todo un ejército de jóvenes marchando y exhibiendo que en México, los gobiernos siguen ciegos, sordos y mudos dejando que los jóvenes y mujeres mueran a manos de la creciente violencia?

Ellos ya despertaron.

@rubysoriano
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