El suicidio es la tercera causa de muerte en México entre los jóvenes. Tan solo en 2016 se tuvo el registro de 6 mil 291 decesos por esta causa, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

En el mundo se suicidan 16 personas por cada 100 mil habitantes, así lo reporta la Organización Mundial de la Salud (OMS), y se calcula una muerte por este causa cada 40 segundos.

Aunque México no figura entre los países con las tasas más altas de suicidio, se posiciona en el número 186 de 226 países consultados, tomando en cuenta el número de suicidios respecto al número de habitantes.

El INEGI ubicó en el 2016, las mayores tasas de suicidio en Chihuahua con un promedio de 11.4 y Yucatán con 10.2 suicidios por cada 100 mil habitantes.

Por otro lado, el estado con menor incidencia de suicidio es Guerrero, donde se registraron 2.1 suicidios por cada 100 mil habitantes, seguido por Veracruz y Oaxaca que también presentaron una tasa menor a 3 muertes autoinfligidas por cada 100 mil.

De acuerdo al INEGI, en los jóvenes de 20 a 26 años de edad se ubican las tasas más altas de suicidio. Los adolescentes, entre 15 y 19 años, también tienen tasas altas de suicidio, en los hombres es de 10.4 por cada 100 mil habitantes y en mujeres de 4.3 por cada 10 mil. Los niños también llegan a atentar contra su vida, de acuerdo con el doctor Emmanuel Sarmiento del Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro, la primera causa de hospitalización en esa institución es por el suicidio.

La OMS considera que los factores de riesgo sociales son las guerras, los desastres, la violencia, los desplazamientos y la la aculturación. No es casualidad que el 79 por ciento de los suicidios ocurren en países de bajos y medianos ingresos.

Las tasas también se elevan en minorías discriminadas: indígenas, migrantes, refugiados o la comunidad LGBTTTIQ.

La depresión es el factor de riesgo más importante para cometer suicidio de acuerdo con la doctora María Elena Medina Mora, Directora del Instituto Nacional de Psiquiatría. La OMS estimó, hace algunos años, que en el 2020 la depresión será la primera causa de incapacidad en países como México.

En nuestro país, el 7 por ciento de la población padecerá depresión y angustia en algún momento de su vida, pero sólo 1 de cada 5 obtendrá atención médica. En este sentido, el mayor desafío del sistema de salud es que la depresión sólo puede ser diagnosticada por un psiquiatra, en México sólo hay 3.6 psiquiatras por cada 100 mil habitantes y solo hay 46 hospitales psiquiátricos en México, de estos, el 61.3 por ciento están en la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo Léon, donde se encuentran las tres metrópolis más importantes del país.

Los signos más visibles de la depresión son la presencia de tristeza continua, la pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa y falta de autoestima. Lo son también los trastornos del sueño, el cansancio y la falta de concentración. Aunque existen otros síntomas físicos que los afectados no suelen relacionar con la depresión, como los dolores de cabeza y musculares, dolor en las articulaciones, vértigos, trastornos cardíacos. Otro síntomas silenciosos son los problemas digestivos como la colitis nerviosa, la gastritis, el dolor abdominal y la distensión.

El suicidio se puede prevenir, aún cuando la persona lo haya intentado previamente, la OMS señala que menos del 10 por ciento de las personas que han tenido un intento de suicidio, mueren en un intento posterior.

Busca opciones gratuitas para solicitar ayuda como la Línea de emergencia de la UNAM, el Centro Integral para la Salud Mental en la CDMX (CISME), El hospital de las Emociones de la CDMX y el Instituto Nacional de Psiquiatría, Ramón de la Fuente Muñiz.

Fuente: Quinto Poder.