Según advierte el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se requerirán cambios drásticos en el uso global de la tierra, la agricultura y la dieta humana para frenar el calentamiento global.

“Sería beneficioso para el clima y la salud humana que la gente de países desarrollados consumiera menos carne”, aseguró Hans-Otto Pörtner, ecólogo e investigador climático alemán. En este sentido, ahondó en la necesidad de preservar y restaurar los bosques, ya que absorben el carbono del aire, y las turberas, porque liberan carbono si se desentierran.

Las vacas, según el especialista, también producen una gran cantidad de metano, un potente gas de efecto invernadero, al digerir sus alimentos.

El documento corrobora que las dietas equilibradas que contienen alimentos de origen vegetal y de origen animal producidos de forma sostenible “presentan grandes oportunidades para la adaptación y la mitigación, a la vez que generan importantes beneficios colaterales en términos de salud humana”.

“Sería realmente beneficioso, tanto para el clima como para la salud humana, que la gente de muchos países desarrollados consumiera menos carne, y que la política creara incentivos apropiados a tal efecto”, finalizó Hans-Otto Pörtner.

Fuente: Agencia Nova.